¿Unas Botas de Goma? ¡El Regalo que Puso a Bailar a un Niño en Santiago de Cuba!

Un sacerdote compartió cómo unas simples botas de goma brindaron inmensa felicidad a un niño en una zona rural de Santiago de Cuba, evidenciando las carencias y la resiliencia.

¡Oye esto pa' que veas!

Mira tú, que en Santiago de Cuba, un padre llamado Naunhung soltó una que te deja pensando. Contó cómo un par de botas de goma, ¡sí, de esas de agua!, le sacaron una sonrisa de oreja a oreja a un chiquitín en un campo por allá, lejos de todo.

El asunto es que el viejecito, el padre, lo que vino a decir es que en las zonas rurales de Cuba, donde el camino es un desastre y el lodo manda, tener un calzado decente es un lujo. Y este par de botas, pa'l muchacho, fue como sacarse la lotería.

¿Dónde fue el bochinche y cuándo?

Todo este cuento pasó en una zona rural de Santiago de Cuba, tierra adentro, donde la vida va a otro ritmo y las cosas sencillas son las que valen. El padre Naunhung lo contó hace poco, el 5 de mayo de 2026, pa' que la gente se enterara de lo que pasa por esos lados.

Imagínate la escena: el sol, el campo, y un niño que a lo mejor nunca tuvo algo así. Un detalle que te hace ver la realidad de cerca.

¿Y esto a quién le cae arriba?

Pues mira, esto le cae a cualquiera que piense que en Cuba todo está resuelto. Le cae a los que viven en la ciudad y no ven las dificultades de verdad que pasan en el campo. Las botas de goma pa' ese niño no eran solo pa' no mojarse los pies, eran un sueño hecho realidad.

Te da pa' pensar en cómo las cosas que pa' uno son normales, pa' otros son un tesoro. Y cómo un gesto, aunque sea chiquito, puede alegrarle el día a alguien que de verdad lo necesita.

¿Qué dicen unos y otros?

El padre Naunhung, que es el que soltó la sopa, dice que estas cosas pasan y que hay que visibilizarlas. La gente en las redes, al ver el video, se revolcó. Unos diciendo que es una pena que se llegue a esto, otros aplaudiendo el gesto del padre.

Por ahí se sabe que hay organizaciones que andan diciendo que en el campo faltan cosas básicas. Pero al final, este cuento del padre Naunhung es uno de esos que te muestran las dos caras: la dificultad, sí, pero también la alegría que se puede crear con poco.

¿Y ahora qué? ¿Qué viene pa'lante?

Bueno, lo que viene ahora es seguir dándole vuelta a esto. Ver si más gente se anima a hacer gestos así, a ayudar donde de verdad se necesita. Este par de botas, aunque parezca poco, es un símbolo de que las cosas se pueden mejorar, de que la solidaridad existe y de que una simple ayuda puede ser el sol pa' alguien.

Hay que estar pendiente a ver qué más pasa por esos lares, porque estas historias, aunque duelen un poco, también nos dan esperanza, ¿me entiendes?

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