¿Y los viejos qué comemos? Pagan pensiones con lo que sea en Holguín y el paisito se hunde
Cuba's cash crisis forces improvised pension payments in Holguín. Jubilados face hardships as the banking system collapses, relying on private businesses for their meager pensions.
¡Qué Bochinche con la Plata del Viejo!
Oye esto pa' que veas lo que pasa en la isla. Resulta que el efectivo se esfumó, ¡se lo tragó la tierra! Y el gobierno, con la soga al cuello por esa idea loca de la bancarización, anda a trompicones tratando de pagarle a los jubilados. En Holguín, la cosa está que arde, y los viejitos, que ya tienen su edad, no saben si van o vienen para poder cobrar su pensión.
Ahora, como no hay un peso en los bancos, se inventaron un cuento nuevo. Van a usar la platica que recogen las mipymes y las empresas esas estatales para que les den el dinero a los jubilados. ¡Como si fuera una rifa o algo así! Dicen que es pa' aliviar las colas y que no pasen tanto trabajo, sobre todo pa' los que están más cerca de casa.
Donde la Cosa se Pone Colorá: Holguín y sus Pensionados
Esto empieza en Holguín, que es uno de los sitios donde más se siente el golpe. ¡Imagínate! Más de 52.000 jubilados en ese municipio, y muchos viven solo de esa pensión. El calor, las colas eternas frente a los bancos, y al final, a veces, ni un clavo sacan. La escasez de efectivo es tan seria que hasta los mismos que mandan lo reconocen.
La verdad es que la idea de usar a los negocios privados para repartir las pensiones es un reflejo de que el cuento de la bancarización se les viró en contra. ¿De qué sirvió todo ese rollo si al final la gente no puede acceder a su dinero? Parece que la solución de hoy es el problema de mañana.
¿Y a Quién le Cae Esto Encima?
Pues mira, al que le cae es al jubilado, al que menos tiene y al que más necesita. Esto cambia la vida porque si no tienes el billete, ¿cómo compras la comida, las medicinas o pagas el transporte? Toda esta crisis de liquidez, que se junta con que no aparece nada en las tiendas y todo está carísimo, hace que la vida se ponga cuesta arriba para los más vulnerables.
La situación pone en evidencia que el problema no es solo de quién te da el dinero, sino de que no hay suficiente dinero real circulando y los precios están por las nubes. La gente trabaja, se esfuerza, pero el poder de su dinero se va por el desagüe.
Unos Dicen Blanco, Otros Dicen Negro
El gobierno, por un lado, dice que esta nueva forma de pago va a resolver. Que van a juntar esfuerzos entre todos los actores económicos para que el dinero llegue. Por otro lado, las voces de la calle, los que ven la realidad, dudan que esto sea suficiente. ¿Será que van a poder darle a todo el mundo lo que le toca sin más líos?
Las empresas estatales y las privadas ahora se meten en este baile. Es curioso porque el Estado es el que controla todo lo financiero, pero tiene que recurrir a otros para resolver un problema tan básico como pagarle a sus viejos. Se ven las costuras del sistema por todos lados.
¿Y Pa' Cuándo Viene lo Bueno?
Bueno, lo que está claro es que la cosa no se ve muy color de rosa. Por ahora, parece que van a ir resolviendo con parches. Pero nadie sabe si este sistema de usar a los negocios privados va a funcionar a largo plazo, o si es solo una medida temporal para salir del apuro.
Lo que sí hay que seguir de cerca es si van a meterle mano de verdad al problema de fondo: la economía. Porque mientras no haya una solución real para la falta de efectivo, la inflación y la escasez, los jubilados y el resto del pueblo van a seguir pasando trabajo.