¿Y tú supiste? ¡Empresas extranjeras abren 'puerta trasera' en Cuba!
Cuba autoriza oficinas de representación de cuatro empresas extranjeras (España, Italia, Venezuela, Vietnam), pero limita su operación a promoción y enlace, sin comercio directo.
¡Oye esto pa' que veas!
Mira tú, que ahora hasta en Cuba se están abriendo las puertas, pero con mucho cuidado, ¡eh! Resulta que el mismísimo Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera se sacó de la manga unas resoluciones para que cuatro empresas de fuera monten su oficina aquí.
Pero ojo, que esto no es como llegar y empezar a vender lo que te dé la gana. Es más bien como poner un pie dentro, pero sin entrar del todo al baile principal.
¿Dónde y cuándo fue este relajo?
Esto se publicó en la Gaceta Oficial de la República de Cuba, allá por el 30 de abril de 2026. Las resoluciones las firmó el señor Óscar Pérez-Oliva Fraga, que parece que es el que pone la firma para estas cosas.
Las empresas que se van a beneficiar de esta movida son C.Q. GREEN LEAF, S.L. de España, ISLA VERDE S.R.L. de Italia, GIBRALTAR TRADING, C.A. de Venezuela y BLUE SKY IMPORT EXPORT SERVICES JOINT STOCK COMPANY de Vietnam. Todas van a quedar registradas en la Cámara de Comercio de Cuba, como quien dice, en el registro oficial.
¿Y esto a quién le cae arriba?
Bueno, a estas empresas les va a servir para hacer cosas como promocionar sus productos, ser la cara visible de sus compañías y hacer de enlace comercial. Pueden hablar de productos industriales, de comida, de químicos, de maquinaria, de lo que sea.
Pero lo importante es lo que NO pueden hacer: nada de importar, exportar, vender directamente al público o a otras empresas dentro de Cuba, ni siquiera repartir mercancía. Básicamente, son oficinas de 'hola y adiós', pero sin el 'te vendo esto'. Es una forma de tener presencia sin abrir del todo el mercado, un clásico de por aquí.
¿Qué dicen unos y otros?
Por un lado, el gobierno cubano, a través de estas resoluciones, está mostrando una cara de querer atraer inversión y reorganizar la economía, manteniendo siempre el control. Les interesa tener esos vínculos comerciales.
Por el otro, las empresas extranjeras, pues ven una oportunidad de tener un pie en la isla, de establecer contactos y de preparar el terreno, aunque sea con las manos atadas en cuanto a comercio directo. Es un primer paso, un tanteo.
¿Y ahora qué? ¿Qué viene después?
Pues lo que viene ahora es seguir de cerca cómo estas oficinas se desenvuelven. Si realmente cumplen su función de promoción y enlace sin pasarse de la raya, puede que en el futuro se abran más puertas o se amplíen estas facultades.
Por ahora, es un modelo que ya se ha visto en Cuba, una manera de hacer negocios a la cubana: controlados, medidos y sin sorpresas. Habrá que ver si esto se queda así o si es el preludio de algo más.