¡Se desmantela Coppelia en Santa Clara! ¿Rehabilitación o adiós al patrimonio?

El desmantelamiento parcial de Coppelia en Santa Clara genera indignación. Ciudadanos y especialistas exigen información oficial sobre el futuro del emblemático edificio.

¡Oye esto pa’ que veas!

Parece que en Santa Clara se está armando un bochinche con el Coppelia, ese edificio que uno ve ahí cerca del parque Vidal. Empezaron a quitarle pedazos, cosas de madera, letreros de abajo? La gente está que no cabe en un cuadrito, porque nadie sabe qué es lo que están haciendo.

Unos dicen que es porque el edificio se está cayendo a pedazos, que hay que arreglarlo. Pero otros, los que saben de esto, están con el Jesús en la boca, pensando que se van a llevar por delante los quiebrasoles de madera, que son parte del diseño original, ¡de esos que casi no quedan!

¿Dónde y cuándo? Pura Candela

Esto está pasando ahora mismo, en Santa Clara, en esa esquina que todo el mundo conoce. El Coppelia, que lo abrieron allá por el 67, diseñado por un arquitecto que se las sabía todas, José Manuel Cortiñas Temes, es más que un edificio. Es como un pedazo de la historia de la ciudad, de esas cosas que uno ve y sabe dónde está.

El rollo es que nadie ha dicho nada claro. Ni el gobierno, ni la gente que está metida en la obra. Y claro, cuando no hay información, la gente empieza a murmurar, a sacar sus propias conclusiones, y a veces, a preocuparse de verdad.

¿Y a quién le importa esto? ¡A todos!

Mira, esto no es un jueguito. Ese Coppelia es un símbolo, una obra arquitectónica que tiene su valor. Si empiezan a meterle mano sin cuidado, o peor, si le cambian el uso, ¿qué va a pasar? La gente se pregunta si van a traer gente de afuera a manejarlo, o si la comida que siempre sirvieron ahí va a mejorar o a empeorar.

Los que saben de patrimonio están que trinan. Dicen que hay que cuidar esas cosas que nos hacen cubanos, que forman parte de nuestra identidad. Y si no se informa, si no se transparenta, es normal que la gente se indigne.

¿Qué dicen los que saben y los que no?

Bueno, los trabajadores dicen que son reparaciones, que el edificio está deteriorado. Eso es lo que se oye por ahí. Pero la gente en las redes, los que entienden de arquitectura, hablan de que se pueden perder elementos originales, de que la falta de transparencia es un problema grande.

El Coppelia es parte de la memoria colectiva, y cuando algo así pasa, y no hay una comunicación clara, pues se genera este descontento. Unos defienden la idea de que hay que arreglarlo como sea, otros piden que se respete su valor histórico y arquitectónico.

¿Y ahora qué? ¿Qué viene pa’lante?

Pues la cosa está en el aire. Seguimos esperando a ver si alguien se digna a explicar qué planes tienen para el Coppelia. ¿Será una rehabilitación completa? ¿Le van a cambiar la cara por completo? ¿Se va a salvar lo que queda de su diseño original?

Lo que sí está claro es que la gente está pendiente. Quieren saber qué va a pasar con uno de los edificios más queridos y reconocibles de Santa Clara. Hay que estar atentos a ver qué nos cuentan oficialmente, si es que nos cuentan algo.