¿Y a estos qué les picó? Gritos racistas en el España-Egipto y ahora tiembla la federación
Cánticos racistas e islamófobos en el amistoso España-Egipto provocan investigación. Futuro incierto para responsables y la federación.
Qué pasó
¡Oye esto pa' que veas! En el partido amistoso de fútbol entre España y Egipto, que se jugó el 31 de marzo de 2026, no todo fue empate a cero. ¡Qué va! Un grupito de gente en la grada se dedicó a gritar cosas feas, cánticos racistas e islamófobos que hasta hicieron que se escuchara por megafonía que pararan. Imagínate, ¡hasta pitaron el himno de Egipto! Un bochinche que opacó el juego.
Los gritos, como ese de "musulmán el que no bote", son una burla que busca humillar a la gente por su fe. ¡Y eso no es juego de niños, eh! Esto es discrimination pura y dura, y encima provocaron que tanto la policía como la fiscalía tuvieran que ponerse a investigar el asunto para ver quiénes fueron los responsables.
Dónde y cuándo
Esto se armó en el RCDE Stadium de Cornellà-El Prat, en Barcelona, el pasado 31 de marzo de 2026. El estadio estaba a reventar, con casi 36.000 personas. El solazo, el calor, la tensión del juego que no despegaba, todo eso mientras de fondo se oían los gritos que no debían ser.
Los cánticos empezaron sobre el minuto 20 del partido y, mira tú, los del estadio hasta avisaron por megafonía y en las pantallas, pero nada, que siguieron. El árbitro, al parecer, no paró el partido, ¡y eso tiene a muchos criticando que no se activó el protocolo que hay pa' estas cosas!
Por qué importa
Esto no es solo un grito aislado, ¡es un golpe a la imagen del fútbol! España quiere organizar el Mundial 2030, ¿y así vamos? Afecta a los jugadores, a los aficionados de otras culturas que vienen a disfrutar, y claro, a la federación que se ve metida en líos.
Significa que, a pesar de las campañas y todo, el racismo sigue colándose en los estadios. Y eso no le conviene a nadie. Hay que poner mano dura para que esto no se repita y para que todos se sientan bienvenidos, sea cual sea su origen o su fe.
Qué dicen las partes
Mira, el Gobierno español se puso firme y dijo que aquí "tolerancia cero" con el racismo. La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) también rechazó lo que pasó, aunque dicen que fue algo aislado. Los jugadores, como Lamine Yamal, que tiene raíces musulmanas, dijeron que eso es una falta de respeto y racismo en toda regla.
Hasta el seleccionador, Luis de la Fuente, se sumó diciendo que estaba totalmente en contra de esos actos. Y desde Egipto, la federación de allá también condenó lo sucedido. Todo el mundo hablando del tema, que si es grave, que si es inaceptable.
Qué viene ahora
Pues ahora viene lo bueno, o lo malo, según se mire. Los Mossos d’Esquadra y la Fiscalía están investigando para pillarlos. Si los encuentran, les puede caer una multa gorda o hasta algo peor por delito de odio. Y la FIFA, que tiene el informe del árbitro, podría sancionar a la federación española, ¡quizás hasta cerrando estadios!
Lo que está claro es que hay que vigilar esto de cerca. Las autoridades deportivas y el gobierno están bajo presión para que se tomen medidas serias. Veremos si esto sirve pa' algo o si seguimos igual.