¿Se pudre la comida y se complica la salud? Vecinos de Santa Clara denuncian abandono del gobierno

Un veterinario en Santa Clara denuncia 11 días sin electricidad y problemas de agua, afectando a enfermos y ancianos y pudriendo alimentos.

¡Oye esto pa' que veas!

Resulta que en Santa Clara, por unos lados, llevan un montón de días pasándose las de Caín por culpa de la corriente y el agua. Un pastor y veterinario, Ángel Contreras Nápoles, se fajó a contarlo todo porque la cosa está que no da pa' más. Según él, en una zona de la ciudad la cosa está que arde: casi dos semanas sin luz y un tiempo que ni te cuento sin poder resolver lo del agua como Dios manda.

El hombre está que no se lo cree, dice que un transformador se quemó en la calle Gloria y que, aunque fueron a pedirle cuentas a los que mandan, les prometieron una pipa de agua que nunca apareció. Imagínate el percal, la gente sin poder resolver lo básico.

¿Dónde fue el relajo y cuándo?

Todo este bochinche está pasando en una zona de Santa Clara. Llevan, según cuenta el veterinario Contreras, unos 11 días sin electricidad. Y lo del agua, pues peor, lleva más tiempo la cosa enredada. El transformador que se achicharró está en la calle Gloria, entre San Ramón y Josefita. El calor, la preocupación y la falta de soluciones hacen que la cosa se ponga fea.

¿Y esto a quién le cae arriba?

Pues mira, esta situación no es un jueguito. Si no hay corriente, no hay forma de usar los equipos para bombear el agua, y si el agua llega, viene con una presión que no sirve pa' na'. Y ni hablar de los enfermos, que necesitan sus aparatos, sus aerosoles, y sin luz, pues se quedan en el aire. El veterinario lo dijo clarito: “No les importan los niños, los ancianos, ni los enfermos”. La comida se está pudriendo en las neveras, la salud se complica y la paciencia de la gente se está acabando.

¿Qué dicen por ahí?

Por un lado, está la denuncia del pastor Contreras, que lo ha contado todo con pelos y señales. Por otro lado, están las autoridades locales, que dijeron que iban a resolver y, según el testimonio, brillaron por su ausencia, al menos con la solución del agua. La gente de la zona está desesperada, sintiéndose abandonada por completo.

¿Y ahora qué?

Pues lo que se ve es que la cosa no pinta bien si no se ponen las pilas las autoridades. El veterinario pide que su grito llegue lejos, que alguien en el Gobierno escuche. Si esto sigue así, la comida se seguirá pudriendo y la salud de la gente se irá al traste. Hay que estar pendientes a ver si finalmente alguien se decide a arreglar ese transformador y a garantizar el agua, porque esto no es un apagón, es un abandono total.