¿Qué le pasa a Washington que ahora le mete mano a un grupito pro-castrista?
EE.UU. sanciona a tres grupos de izquierda, incluyendo a Masar Badil por su apoyo a Cuba, alegando amenazas a su seguridad nacional.
¡Oye esto pa' que veas!
Resulta que el Gobierno de Estados Unidos se puso las pilas y anunció unas medidas financieras bien serias contra tres organizaciones internacionales. ¿El chisme? Dicen que estas agrupaciones andan metidas en cosas que amenazan la seguridad nacional de ellos. ¡Imagínate! Y lo más sonado es que una de ellas, un movimiento palestino llamado Masar Badil, tiene unos nexos y unas palabritas de apoyo al régimen cubano que han llamado la atención.
El anuncio lo soltaron este miércoles, y parece que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) fue la que se encargó de poner el dedo en la llaga. Además de Masar Badil, también cayeron bajo el escrutinio estadounidense un colectivo tecnológico italiano llamado Autistici/Inventati y Palestine Action, que tiene su movida en Reino Unido. ¡Menudo combo!
¿Y eso dónde y cuándo fue que se supo?
Esto fue este miércoles, el día en que salieron las noticias frescas desde Washington. La OFAC, que es la que maneja estas cosas de sanciones, fue la que lanzó la advertencia. No solo le cayeron encima a las organizaciones, sino que también metieron en la lista a dos personas vinculadas con Masar Badil: Zaid Abdulnasser, que anda por Alemania, y Rawa Alsagheer, que vive en Brasil. El asunto se puso caliente, así que el lugar de los hechos es el panorama internacional, con Washington dictando sentencia.
¿Y a mí qué me importa este bochinche?
Bueno, mira, esto importa porque pone a Cuba de nuevo en el ojo del huracán, aunque sea de refilón. El tema de Masar Badil y su apoyo abierto a la isla es lo que le da el toque diferente a esta noticia. Para el gobierno estadounidense, esto es una señal de que no se les escapa nada y que van a seguir actuando contra lo que consideran redes de extremismo político. Para Cuba, aunque no sea un miembro oficial, que uno de estos grupos los mencione y los apoye en su discurso contra el “imperialismo” es, digamos, un reconocimiento en ciertos círculos.
Además, la declaración del secretario de Estado, Marco Rubio, deja claro que van a usar todas sus herramientas, las diplomáticas y las económicas, para frenar a quienes vinculan con lo que ellos llaman “terrorismo político”. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, también soltó prenda diciendo que seguirán persiguiendo las estructuras financieras que, según ellos, les dan vida a estos grupos.
¿Y las partes qué dicen? ¿Se van a pelear?
Por el lado de Estados Unidos, como te dije, la postura es firme. Marco Rubio fue el que salió a defender las sanciones, hablando de terrorismo político. Scott Bessent, del Tesoro, añadió que van contra las estructuras financieras. Ellos pintan a estos grupos como una amenaza directa a sus intereses y su seguridad nacional. De Masar Badil, por lo que se sabe, ellos mismos se definen como un movimiento revolucionario que se opone a lo que llaman “imperialismo” y ven a Cuba como parte de un bloque que enfrenta a Estados Unidos. El año pasado participaron en un encuentro en Madrid, junto con la embajada de Cuba e Irán, lo que da una idea de su alineación política. Hasta ahora, no se conocen declaraciones directas de Masar Badil sobre estas sanciones específicas, pero su postura a favor de Cuba y contra EE.UU. es lo que los puso en esta lista.
¿Y ahora qué? ¿Qué viene después de este relajo?
Lo que está claro es que Estados Unidos no se va a quedar de brazos cruzados. Con estas sanciones, mandan un mensaje bien claro: van a seguir presionando y actuando contra organizaciones que consideren perjudiciales. Para Masar Badil y los otros dos grupos, esto significa más trabas, más dificultades para operar y financiarse. El escenario futuro es que estos movimientos tendrán que buscar otras formas de operar, quizás más discretas, o seguir enfrentando la presión estadounidense. Para Cuba, aunque la relación sea indirecta, es un recordatorio de que sus aliados políticos en el extranjero también pueden verse afectados por las políticas de Washington, lo que podría complicarles ciertas alianzas o actividades en el plano internacional.