¿Se te fue la mano, Gobierno? ¡La inflación en Cuba te está dando candela!

La inflación en Cuba no da tregua, acumulando un 15.12% en siete meses de 2026. Alimentos y bebidas lideran el alza, golpeando el bolsillo cubano.

¿Qué pasó? ¡Se te fue la mano, Gobierno!

¡Oye esto pa' que veas! La inflación en Cuba parece que cogió carrera y no hay quien la pare. Los precios siguen subiendo como la espuma y la gente está con el Jesús en la boca. ¡La cosa se pone fea con la cartera vacía!

Los datos oficiales dicen que en julio los precios subieron un 2.56% en un mes. ¡Imagínate! Y si sumamos lo que va de año, ¡pum!, ya llevamos un 15.12% de aumento. Y si miramos de hace un año pa' acá, ¡zas!, ¡un 20.70% más caro todo! Esto no pinta bien, mi gente, porque el sueldo no da pa' más y conseguir lo básico se está volviendo una odisea.

¿Dónde y cuándo? ¡Aquí mismo, en la isla del sabor amargo!

Esto está pasando ahora mismo, en julio de 2026, y se nota en cada esquina de Cuba. El calor se siente, pero la presión en los bolsillos se siente más. Dicen que lo que más duele es la comida. ¡Claro! ¿De qué vamos a vivir si hasta el aceite se pone por las nubes?

¿Por qué importa? ¡Porque el plato está casi vacío!

Esto importa porque la comida, que es lo primero que uno necesita, se está comiendo el poco dinero que queda. Si ganas en pesos cubanos, prepárate porque la cosa está difícil. Con esta inflación, el poder de compra se evapora y comer decentemente se convierte en un lujo.

¿Qué dicen las partes? ¡Unos miran pa' un lao', otros pa'l otro!

El Gobierno, a través de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), tira los números y dice que los precios subieron así. La gente en la calle lo que dice es que el arroz está caro, la carne de cerdo ni se diga, y el aceite, ¡ay, el aceite! Cada uno cuenta su pena, pero al final, la queja es la misma: no alcanza.

¿Qué viene ahora? ¡A ver si escampa!

Pues mira, mientras no haya más cosas en las tiendas y la gente gane un poco más, la inflación seguirá haciendo de las suyas. Hay que ver si la oferta de productos mejora y si los sueldos se ponen a tono, porque si no, esto va pa' largo y el bolsillo seguirá sufriendo.