¡Cinco Tigres Haitianos Llegan a Playa Cubana en Bote de Papel!

Cinco haitianos llegaron exhaustos a una playa de Santiago de Cuba tras casi una semana a la deriva en un frágil bote, evidenciando la crisis en su país.

¡Esto es pa' que tú veas!

¡Imagínate tú! Cinco hombres, todos de Haití, llegaron a la playa Aguadores, en Santiago de Cuba, hechos unos trapos. Cuentan que pasaron casi una semana entera en una navecita que se caía a pedazos, a merced de las olas y el solazo.

Uno de los muchachos, que estaba más tieso que una tabla, llegó nadando a la orilla. La gente que estaba por ahí se le tiró encima, dándole agua y lo que fuera pa' ver si se recuperaba, porque el pobre estaba pa' morir.

¿Y dónde pasó esta película?

Todo este bochinche pasó en la playa Aguadores, allá por Santiago de Cuba, al oriente de la isla. Fue al caer la tarde de este lunes, 26 de octubre. La barquita, que no parecía aguantar ni el chapuzón, llegó a la costa con cinco almas agotadas.

Un testigo contó que uno de ellos estaba desmayado dentro del bote, sin moverse. ¡Imagínate el panorama! La nave se mecía en las olas mientras la gente en la orilla intentaba organizar un rescate a gritos.

¿Y a quién le importa este drama?

Pues mira, a todo el que se le cae encima la crisis de Haití. Estos hombres se tiran al mar porque allá no hay quien viva, entre violencia y que no tienen ni pa' comer. Las costas cubanas se han vuelto un destino forzoso para muchos desesperados.

Es una muestra más de que la gente está arriesgando la vida por un futuro mejor, y a veces el único camino que ven es el mar, sin saber si llegarán o no.

¿Qué dice la gente?

Pues mira, de las autoridades no se ha oído nada oficial. Se sabe que la policía se puso al tanto y se hizo cargo de la situación. Pero de cómo están los cinco, a dónde los llevaron o qué va a pasar con ellos, ni pío.

Los que vieron el cuento de cerca dicen que la preocupación era grande, sobre todo por el que estaba inconsciente. Pero hasta ahora, silencio de radio oficial.

¿Y ahora qué?

Lo que queda claro es que la situación en Haití no mejora y la gente sigue buscando cómo salir. Es probable que veamos más barquitos de estos llegando a las costas, desesperados por escapar.

Habrá que estar pendiente a ver qué dicen las autoridades y si hay alguna medida o solución para estos casos. Pero por ahora, la incertidumbre es la que manda, tanto para ellos como para los que miran desde la orilla.