¿Bochinche en el aire? Vuelos España-Cuba cancelados dejan pasajes a precio de oro y viajeros pegados en la isla
Vuelos cancelados de Air China entre España y Cuba dejan a viajeros varados. Billetes de regreso alcanzan los 2.000 euros, generando caos.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que el bochinche no solo se oye en las esquinas, ahora también está en el aire. Los vuelos entre España y Cuba están que arden, y no por el calorcito. La gente está varada, los planes hechos pedazos y los billetes de regreso, ¡ay madre!, más caros que un buen café en La Habana. Esto es un relajo tremendo con la aerolínea Air China, que tiene a los cubanos y españoles que querían volver a Madrid con el alma en vilo.
La cosa está que no se aguanta. Las cancelaciones y los cambios de última hora han echado por tierra los planes de vuelta para muchos, dejándolos colgados semanas enteras. Y lo peor es que para resolver, a veces hay que soltar un dineral, ¡hasta 2.000 euros por un pasaje! Las alternativas para cruzar el charco siguen siendo pocas, así que imagina el panorama.
¿Dónde fue la cosa y cuándo?
Todo este lío se está viviendo con los vuelos que conectan La Habana y Pekín, y que tienen su destino final en Madrid. La incertidumbre empezó a finales de septiembre y principios de octubre, justo cuando mucha gente pensaba estar ya de vuelta en casa. La cosa se puso tan fea que hasta la Embajada de China tuvo que meter mano para intentar organizar un vuelo extra.
Se habló de un vuelo especial, el CA590, para el 19 de octubre. Pero ojo, esto era para los que tenían vuelos cancelados antes del 10 de octubre y si quedaban plazas. Nada de garantizar que todo el mundo pudiera volver, ni mucho menos que esto arreglara el desastre de las operaciones normales. La verdad, un despelote.
¿Y a quién le cae esto encima?
Pues mira, esto le cae directo a la gente del pueblo. A los cubanos que viven en España y querían regresar, y a los españoles que estaban de visita y se quedaron sin su pasaje de vuelta. Imagínate, tener que comprar un billete nuevo porque el tuyo se esfumó, y que cueste tanto dinero que te duele hasta el alma.
Personas como Amelia, desde Oviedo, tuvieron que desembolsar una fortuna para que su esposo pudiera volver a España y no perder el trabajo. Y Carlos, que fue a ver a su mamá enferma, vio cómo su regreso programado para el 30 de septiembre se estiró hasta el 17 de octubre, afectando su empleo. Es un problema que va más allá del billete; toca la vida, el trabajo, la familia.
¿Qué dicen unos y qué dicen otros?
Bueno, la gente que está ahí metida está que trina. Denuncian que es casi imposible contactar con Air China para resolver nada, ni siquiera lo del equipaje perdido. Y para colmo, los que han tenido que comprar otro pasaje hablan de precios que van de los 1.400 a los 2.000 euros. ¡Una locura!
Por otro lado, las aerolíneas que sí ofrecen vuelos tienen sus trucos. Air Europa hace una escala técnica en Punta Cana en el viaje de vuelta, y Air China se las ingenia con escalas en Nassau. Son alternativas, sí, pero con las plazas contadas y los cambios constantes, la incertidumbre sigue picando.
¿Y ahora qué se espera?
Pues mire usted, lo que se espera es que esta situación se aclare y que las aerolíneas se pongan las pilas. La gente necesita viajar, necesita volver a sus casas, a sus trabajos. Mientras tanto, lo que hay en el aire es mucha preocupación y la esperanza de que se normalice todo esto pronto. Habrá que estar pendientes a ver qué pasa, porque con estos bochinches aéreos, uno nunca sabe cuándo va a poder montar en un avión con destino a casa.