¿Te quedaste a pie? Los trenes en Cuba se dan un freno por falta de combustible
La escasez de combustible en Cuba obliga a reducir drásticamente las frecuencias de los trenes nacionales, complicando los viajes entre provincias.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que en Cuba andar en tren se va a poner más difícil que conseguir aguacate en enero. La gasolina y el diésel, que andan más escasos que un político honesto, están provocando que los trenes nacionales den marcha atrás en sus salidas.
Las autoridades, con cara de preocupación, tuvieron que cambiar las fechas de los viajes hasta mediados de junio. ¡Milagro si logras montarte en uno y llegar a tu destino sin sudar la gota gorda!
¿Dónde y cuándo se trancó el lambón?
Esto está pasando en toda Cuba, pero le están dando el golpe más fuerte a las rutas que van pa'l oriente. Imagínate, trenes que salen de La Habana para Santiago de Cuba, Guantánamo, Holguín y Manzanillo ahora salen a cuenta gotas.
Las fechas que anunciaron son un rompecabezas: que si tal día sale para allá, que si al otro día viene pa'cá. Y lo peor es que después de junio, parece que los trenes van a andar con el freno de mano puesto, haciendo un viaje de ida y vuelta ¡cada dos semanas! Una vaina seria.
¿Y esto por qué nos importa un pepino?
Simple, mi gente. Si el transporte nacional se pone así, viajar de una provincia a otra se vuelve una odisea. Los cubanos dependen mucho del tren para ir a ver a la familia, a trabajar o simplemente a resolver sus cosas. Con estas medidas, se complica la movilidad interna y la vida se pone más difícil.
Además, esto no es solo cosa de trenes. Los ómnibus y hasta los barcos también están metiendo tijera en sus frecuencias. ¡El panorama no está muy bonito pa' moverse por la isla!
¿Qué dicen las partes?
Pues mira, los de Trenes Nacionales de Pasajeros dicen que es por la falta de combustible, que no hay pa' llenar el tanque. El Ministerio del Transporte sale diciendo que la prioridad son las cosas urgentes, como los viajes médicos o lo que sea 'alta necesidad social'. Los pasajeros, bueno, esos lo que dicen es que esto es un lío y que están más parados que un poste.
¿Y ahora qué va a pasar?
Pues lo que se ve en el horizonte es que la cosa se va a poner lenta. Si antes era difícil conseguir pasaje, ahora prepárate para esperar más y quizás viajar apretao como sardina en lata. Habrá que estar pendiente a ver si aparece más combustible o si esta lentitud se vuelve la nueva normalidad.