¿La Habana se queda a oscuras y sin gota? ¡El pueblo arma el bochinche!
Habana se enciende en protestas por quinto día consecutivo. Apagones y falta de agua provocan cacerolazos y malestar generalizado en varios municipios de la capital.
¡Oye esto pa' que veas!
¡Mira tú! La Habana se ha metido en un lío gordo. Por quinto día seguido, la gente está en la calle, pero no para ir a la playa, no. Están hartos y lo gritan con cazuelas y todo. El problema: no hay luz, no hay agua, ¡y la comida se daña!
Esto no es un día ni dos, esto viene de largo y la gente ya no aguanta más. Imagínate tú sin poder ni cocinar ni tener un ventilador pa' refrescarte. La cosa está que arde.
¿Dónde fue la rumba y cuándo empezó el bochinche?
Las protestas se han sentido fuerte en sitios como La Lisa, Guanabacoa, Boyeros y Santo Suárez. La gente sale a los balcones, a las azoteas, y le da a la cazuela sin parar. Los cortes de luz son larguísimos, y eso complica todo, hasta pa' guardar lo poco que se consigue.
En La Lisa, por ejemplo, hay familias que llevan horas sin corriente, y las mamás no saben qué hacer con los niños ni cómo conservar la comida. Dicen que hasta se han visto por ahí a los de civil intentando ver quién es quién en el lío.
¿Y esto a quién le cae arriba?
Pues mira, esto le cae a todo el mundo que vive en La Habana y necesita las cosas básicas pa' vivir. Sin luz, no hay nevera. Sin agua, no puedes ni bañarte o limpiar bien. La gente está desesperada porque la crisis esa que tienen hace rato se pone cada vez peor.
Lo que pasa es que el sistema eléctrico está hecho un desastre, que si las termoeléctricas fallan, que si no hay combustible. Y encima, la gente necesita resolver su día a día, y así es imposible.
¿Qué dicen unos y qué dicen otros?
Por un lado, la gente en la calle grita que necesita soluciones ya. Quieren luz, quieren agua, quieren poder comer. Por otro lado, parece que las autoridades están intentando controlar la situación, pero tampoco dan con la tecla.
Se han escuchado rumores, hasta de un supuesto incendio en una sede del Partido Comunista, pero dicen que eso no es verdad. Lo que sí es seguro es que la gente está expresando su descontento con todas las fuerzas.
¿Y ahora qué? ¿Pa' dónde va esto?
Bueno, lo que se ve venir es más de lo mismo si no se resuelve el problema de la luz y el agua. La gente va a seguir protestando, y el malestar va a seguir creciendo.
Hay que ver qué hacen las autoridades para calmar los ánimos y, sobre todo, para arreglar las cosas de verdad. Porque así, con apagones y sin agua, la vida se pone imposible.