¿Se nos vino abajo la mulata con sombrilla en Holguín? ¡La escultura se rajó!
Una icónica escultura en Holguín, 'La mujer con sombrilla', colapsó tras semanas de deterioro, generando preocupación por el estado del patrimonio urbano.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que se nos vino abajo uno de los muñequitos del boulevard de Holguín. Sí, esa figura de cemento que tenía una sombrilla, la que todos conocen como 'La mujer con sombrilla', ¡zas!, se desplomó el viernes por la noche. Y no es que haya sido de la noche a la mañana, ¡qué va! Llevaba semanas dando tumbos, con grietas que parecían caimanes y pedazos de metal asomando, pero nadie le metió mano.
Los vecinos y hasta la gente que sube fotos en las redes ya habían dicho: 'Ojo, que eso se cae'. Y al final, ¡pum!, al suelo.
¿Dónde y cuándo fue el desastre?
El desparrame ocurrió en el boulevard de la calle Libertad, allá en Holguín, justo donde la gente pasea y se da su brisa. Fue el viernes, cuando ya el sol se había escondido, que la escultura, que parecía de bronce pero era de cemento armado, dijo basta.
Esta pieza, que era como un símbolo del paseo, ya venía malita desde abril. Unos hasta habían notado que se inclinaba, como si estuviera cansada de estar de pie. ¡Imagínate el cuadro!
¿Y esto por qué nos importa?
Porque esta caída es un reflejo de cómo andan las cosas con los monumentos y los lugares de paseo en la ciudad. Si se nos caen los adornos, ¿qué nos queda? La gente está preocupada porque no es la primera vez que algo se daña o le meten mano sin respeto.
Además, el boulevard en sí, que lo abrieron hace un montón de años, ahora se ve como que le falta cariño. Se pierde el orden, se dañan las cosas, y al final, ese espacio que era para disfrutar, se va deteriorando.
¿Qué dicen los involucrados?
Mira, el artista que hizo la figura, un tal Silvio que ahora mismo está en México, ofreció ayuda a distancia. Le dijeron que ayudara a bajar los pedazos con cuidado para que no hicieran más daño. Y al final, se llevaron los restos pa' la casa del creador, a ver si se animan a arreglarla.
Por otro lado, la gente del barrio está de boca en boca, lamentando el suceso y señalando que esto es señal de que el patrimonio de la ciudad no se está cuidando como debe ser.
¿Y ahora qué?
Bueno, ahora habrá que ver si a Silvio le da por revivir a su muñeca o si las autoridades se animan a meterle mano al boulevard. Lo cierto es que hay que estar pendientes, porque si siguen las cosas así, se nos cae otro pedazo de la historia y del paisaje urbano.
Los vecinos esperan que esto sirva de escarmiento y que se pongan las pilas para cuidar lo que queda y arreglar lo que se ha dañado.