¿A 70 pesos el kilo de carbón? Camagüey le pone freno a la escalada de precios en plena crisis

Camagüey establece un precio oficial de 70 CUP por kilo de carbón vegetal para frenar el mercado informal ante la escasez de energía y combustible en Cuba.

¡Oye esto pa' que veas!

En Camagüey se pusieron serios con el precio del carbón vegetal. ¿Qué pasó? Que la cosa se estaba poniendo fea, con el kilo disparado en el mercado informal. Ahora, las autoridades le pusieron un tope: 70 pesos cubanos por kilo. ¡Imagínate, un saco de 20 kilos te sale en 1,400 pesos! Y eso que en la calle, el mismo saco te costaba entre 3,500 y 4,000. Un disparate, ¿verdad?

¿Dónde fue la vaina y cuándo?

Esto está pasando en la provincia de Camagüey, en Cuba. La cosa viene de hace rato, con la crisis de energía y la falta de combustible que no para. La gente está recurriendo al carbón pa' cocinar porque no hay gas y la luz se va más que viene. El calor aprieta, la gente necesita comer, y el carbón es la tabla de salvación, pero a precio de oro.

¿Y a quién le cae esta piña?

Pues mira, esta medida cae directo al bolsillo del consumidor. Con el precio tan alto, hasta cocinar se vuelve un lujo. Para el gobierno, es un intento de poner orden en medio del desorden y evitar que se aprovechen de la necesidad. Si no se cumple, hay que ajustar el precio. La idea es que la gente vulnerable y las escuelas tengan su carbón, pero la producción no da abasto.

¿Qué dicen los que venden y los que compran?

Los vendedores, pues, algunos se quejan de que no les sale rentable. Por otro lado, los que compran ven el alivio de no tener que pagar esas barbaridades del mercado negro. Dicen que se intenta distribuir mejor, directo del productor al consumidor, y por zonas de defensa. Pero la verdad es que la producción es insuficiente, y parte va pa' las escuelas y lugares sociales.

¿Y ahora qué?

Bueno, el debate sigue. La medida es un intento de controlar la subida de precios, pero el problema de fondo es la escasez. Mientras no haya suficiente producción y el combustible esté caro, el carbón seguirá siendo un bien preciado. Habrá que ver si esta regulación se mantiene y si realmente ayuda a estabilizar las cosas, o si la oferta y la demanda siguen haciendo de las suyas.