¿Le dieron pa' morir por una moto en Camagüey? ¡Tiembla el que anda en dos ruedas!

Un hombre de 58 años en Camagüey fue brutalmente golpeado y dejado al borde de la muerte para robarle su motocicleta. La familia pide ayuda.

Qué pasó

¡Ay, papá! Imagínate esto: un hombre de 58 años, Federico Hernández Espineta, se fue de boca en Camagüey. Lo levantaron en plena noche, así, sin anestesia, pa' robarle la moto. ¡Y le dieron una pela que lo dejaron tieso en el piso! Parecía que lo querían ver muerto por una máquina de esas.

Los tipos, unos desalmados, lo golpearon con algo duro en la cabeza. ¡Pum! Lo dejaron noqueado en la carretera que va pa' La Colonia, justo en la calle Arrieta. Y se fueron con su moto, esa que el hombre se ganó con sacrificio. La cosa fue el viernes por la noche, pa' más señas, como a las 11.

Dónde y cuándo

Todo este bochinche pasó en Camagüey, Cuba, el viernes por la noche, bien tarde, como a las 11 de la noche. Fue en la carretera que lleva a La Colonia, en una calle llamada Arrieta. Un lugar oscuro y solitario, ¡perfecto pa' los choros!

El pobre Federico quedó ahí tirao, inconsciente. Menos mal que unos muchachos buenos que andaban cerca lo vieron y le echaron mano. Lo montaron en un triciclo y se lo llevaron pa'l Hospital Infantil La Colonia, pa' ver si lo salvaban.

Por qué importa

Esto no es un robo cualquiera, ¿entiendes? Esto es que te quitan el pan de la boca. Federico es el que cuida a su mamá, que está encamada. Ahora, ¿quién la va a atender? ¿Quién va a buscar lo que necesita?

Y lo peor es que esto se está poniendo feo. La gente le tiene miedo a salir en la moto o en cualquier cosa. Porque no sabes cuándo te va a tocar. Es el miedo en la calle, eso es lo que importa aquí.

Qué dicen las partes

La familia está desesperada, pidiendo ayuda a gritos. El hijo de Federico salió en los medios independientes, contando todo, pa' ver si alguien se chiva de dónde anda la moto o quiénes fueron los que le dieron esa paliza.

Por otro lado, ¿el gobierno? ¿La policía? Silencio. Nadie dice nada oficial todavía. Solo queda la denuncia de la familia y la preocupación de la gente que anda por ahí, mirando a ver si ven esa moto robada.

Qué viene ahora

Bueno, ahora toca esperar. A ver si la gente coopera y aparece esa moto o los culpables. Federico está recuperándose, pero quién sabe hasta cuándo. Y la mamá, ¿qué pasa con ella?

Hay que estar ojo avizor. Si ves esa moto por ahí, o te ofrecen una igualita, ¡di algo! Porque esta historia puede ser la tuya mañana. La calle está brava, y hay que cuidarse.