¿28 Años Caminando el Mundo? ¡Este Británico Lo Hizo y Volvió a Casa Rodando (Su Carrito)!
Un británico de 57 años regresó a Hull tras caminar 50.000 km alrededor del mundo durante 28 años, superando selvas, desiertos y el estrecho de Bering.
¡Oye esto pa' que veas!
Imagínate tú, un tipo de 57 años, que después de casi tres décadas dándole al pedal... digo, ¡a los pies!, llega a su casa. Este es el cuento de Karl Bushby, un británico que se echó el mundo al hombro allá por 1998 y ahora, ¡zas!, aparece en su Hull natal. ¡28 años caminando sin motocarro! Esto no es un paseo, ¡es pa' quitarse el sombrero!
¿Dónde y cuándo fue este correteo?
Todo empezó el 1 de noviembre de 1998, en el fin del mundo, Punta Arenas, Chile. El plan era llegar hasta Hull, Inglaterra, caminando, sin trampa ni cartón. Lo que pensó hacer en 12 años, se le convirtió en 28 de pura trocha. ¡Unos 50.000 kilómetros le metió a las piernas! Pasó por cuatro continentes, como 30 países. ¡Imagínate el calor, el frío, las sabanas, los desiertos! ¡Hasta el estrecho de Bering cruzó sobre hielo!
¿Y por qué esto es un bochinche?
Porque este viaje, llamado Goliath Expedition, ¡fue una locura! Cruzar el estrecho de Bering casi lo congela, y la selva del Darién, ni te cuento. ¡Se dio un tour por la cárcel en Panamá y tuvo líos de visado en Rusia que lo pararon en seco por años! Hasta se echó el Mar Caspio a nado, ¡31 días nadando! Y para rematar, cruzó el Canal de la Mancha nadando. ¡Esto cambia la historia de las caminatas!
¿Qué dicen las partes?
Pues Bushby, el hombrecito, dice que vuelve con sentimientos encontrados. Le dio la vuelta al mundo, sí, pero muchos sitios se le metieron en el corazón. Al llegar a Hull, su mamá, Angela, lo esperaba, ¡y el abrazo que se dieron después de tantos años es de película! Él dice que hay que atreverse a soñar grande y no achicarse ante nada. Su carrito de dos ruedas fue su fiel compañero en esta aventura.
¿Y ahora qué? ¿Se sienta a descansar?
Pues mira, la historia termina con él llegando a casa, sano y salvo, después de una hazaña de resistencia y perseverancia que da pa' rato. Pero seguro que el espíritu aventurero de Karl Bushby no se queda quieto. Él dejó el mensaje: ¡atrévete a pensar en grande! Quién sabe si ya está planeando la próxima travesía... o quizás solo quiera una buena siesta.