¿Un bebé de un año en corte migratoria? ¡Y sin abogado! La cosa se puso seria en Arizona

Un bebé de un año compareció ante un tribunal de inmigración en Arizona sin abogado, enfrentando una orden de asilo o deportación. La controversia surge por la transición de contratos de representación legal para menores migrantes.

¡Qué cosa es esta!

Imagínate tú, un bebé, que apenas está aprendiendo a gatear, ¡sentado en un tribunal de inmigración en Arizona! Y lo peor, sin un abogado que le explique nada. Este chiquitín de apenas un año tuvo que pararse (bueno, quizás lo sentaron) frente a un juez y le dijeron que o presenta una solicitud de asilo o se va de deportación. ¡Tremenda vaina para un pequeñín que ni hablar sabe!

Este caso salió a la luz por unos documentos judiciales y ha puesto a todos los defensores de los niños migrantes a gritar. Dicen que desde finales de julio, un montón de chamaquitos como este han tenido que defenderse solos, porque se acabó el contrato federal que les daba abogados.

¿Y dónde pasó esta locura?

Todo este rollo se dio en un tribunal de inmigración en Arizona. El pequeñín estaba allí, dando la cara por un grupo de menores migrantes no acompañados. El medio NOTUS destapó la olla con los documentos y las declaraciones que presentaron en la corte.

Según cuentan, durante la audiencia del bebé, había un abogado de una organización llamada USCRI. Se supone que esa gente ahora tiene un contrato nuevo para atender a estos niños. Pero, ¡ojo!, el abogado estaba ahí, pero se quedó callado, sin defender al nene. Como si estuviera viendo una película, sin meterse en el lío.

¿Por qué el escándalo?

Pues claro, las organizaciones dicen que esto es un disparate total. ¿Cómo un bebé de un año va a entender qué cosa es una solicitud de asilo? ¡Menos aún presentarla! Es como pedirle a una piedra que hable.

El problema empezó cuando se acabó el contrato con el Acacia Center for Justice, que era el que repartía el dinero para los abogados de muchísimos niños. Ahora, el gobierno sacó contratos nuevos, pero las organizaciones dicen que la transición ha sido un desastre y ha dejado a muchos chamaquitos en el aire, solos frente a los jueces.

¿Qué dicen unos y otros?

El gobierno, por su parte, a través de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR), dice que todo está bajo control. Un portavoz explicó que USCRI está revisando caso por caso, viendo qué niños necesitan abogados y pidiendo permiso antes de meterse de lleno.

Pero los abogados que antes llevaban estos casos dicen que han visto más de uno así, con abogados de USCRI presentes pero sin hacer nada. En California, por ejemplo, otro niño sin abogado pidió irse voluntariamente de Estados Unidos mientras un representante de USCRI miraba para otro lado. La ORR insiste en que sí están cubriendo las audiencias, pero las organizaciones no se tragan eso y dicen que hay muchos niños enfrentando solos este papeleo difícil.

¿Y ahora qué?

Lo que está claro es que hay una gran confusión y preocupación. Los defensores de los menores quieren que un juez federal decida si el Departamento de Salud y Servicios Humanos está cumpliendo con la ley y con una orden que impedía quitarle el dinero a la defensa de estos niños.

La cosa está en el aire. Habrá que ver si los nuevos contratos funcionan o si estos niños seguirán en esta situación tan precaria. Lo que sí se sabe es que la vida de estos pequeños está en juego y la falta de abogados les pone un obstáculo enorme en su camino.