¡Bochinche en el Banco de Managua! Piedras, apagones y un fin de semana de escándalo en Arroyo Naranjo

Sucursal bancaria en Arroyo Naranjo apedreada durante el fin de semana. Reportes hablan de daños y coinciden con apagones. Autoridades investigan.

¡Oye esto pa' que veas! El Banco de Managua en Arroyo Naranjo se llevó un susto de piedras este fin de semana.

Parece que la cosa se puso fea y la sucursal bancaria del reparto Banco de Managua amaneció con más de un golpe. Puertas, ventanas y hasta los cajeros automáticos salieron mal parados, como si les hubieran dado una 'manita de gato' a punta de pedradas. Las fotos y videos que andan rodando por ahí no mienten, la cosa se ve seria.

¿Dónde y cuándo fue el bochinche? Tranquilo, te cuento rapidito.

El incidente ocurrió en La Habana, en el municipio Arroyo Naranjo, justo este fin de semana. Dicen los vecinos, y se rumora en las calles, que el apagón que tuvieron fue largo, y que entre el gufeo y la cosa, a alguien se le fue la mano con las piedras. Nadie sabe si una cosa tiene que ver con la otra, pero lo cierto es que el banco quedó pa' lamentar.

¿Y esto por qué importa? Porque nos afecta a todos.

Que si el banco apedreado, que si los apagones que no nos dejan vivir, la gente empieza a preocuparse. Esto no es solo un banco dañado, es un reflejo de cómo están las cosas, de la falta de corriente que nos tiene locos y de cómo a veces la paciencia se acaba y la gente hace lo que no debe.

¿Qué dicen las partes? Ni pío oficial.

Unos dicen que fue el apagón, otros que fue puro vandalismo, la verdad es que no se sabe. El periodista Mario Pentón trajo la noticia, pero de parte del gobierno, de la policía, de los bancos... nada de nada. Ni dicen quién fue, ni cuánto se perdió, ni qué van a hacer. Un silencio que habla mucho.

¿Qué viene ahora? A ver qué inventan.

Pues ahora toca esperar. ¿Van a decir la verdad? ¿Van a culpar al apagón? ¿Van a mandar a reparar el banco rápido? Lo seguro es que la gente va a estar pendiente, porque con estos apagones y los bancos así, uno no sabe qué esperar para el futuro.