¡Ay, Dios mío! ¿¡Industriales en la lona!? ¡Matanzas no perdona a nadie!

Matanzas le dio un nocaut a Industriales, dejándolos al borde de la eliminación. Mientras, Las Tunas empezó fuerte ante Artemisa, calentando las semifinales del béisbol cubano.

Qué pasó

¡Socio, si tú supiste lo que pasó en el béisbol, te va a dar un patatús! La Serie Nacional está que arde y hay equipos que, de verdad, la tienen más difícil que entrar al Cupet sin hacer cola. La cosa es que Matanzas, los Cocodrilos esos, le dieron una tunda a Industriales que los dejaron viendo estrellas de día. ¡Un nocaut, mi hermano, 11 a 0! Eso fue como cuando la abuela le da con la chancleta a los nietos, sin piedad ninguna.

Pero ojo, que no todo es desastre. Por otro lado, los campeones de Las Tunas, esos Leñadores que no se rinden ni por la faja, le metieron el pie a Artemisa en el primer juego. Perdían y todo, pero sacaron el machete y voltearon la pizarra como si nada. ¡Un drama total, pero con final feliz para los de Oriente!

Dónde y cuándo

Mira, el bochinche mayor con Matanzas e Industriales fue este lunes, en el estadio Victoria de Girón. Te digo, se sentía el calor, pero no precisamente del sol. Se sentía la tensión de los Leones que no daban pie con bola, y la furia de los Cocodrilos que no soltaban el madero. Una tarde para el olvido si eres azul, o para la historia si eres matancero.

Lo de Las Tunas y Artemisa también fue el lunes, allá en el Julio Antonio Mella. Imagínate el ambiente, la gente pegando gritos, las familias sufriendo con cada lanzamiento. Los de Artemisa empezaron bravos, dominando, pero los Leñadores, con su gente atrás, se crecieron. Era como ver una película de vaqueros, pero en un estadio de béisbol.

Por qué importa

Esto importa, y mucho, porque los Industriales, los Leones de la capital, están contra la pared. ¡Dos juegos abajo! Si no se espabilan ahora que juegan en el Latinoamericano, esto se acaba más rápido que la pila del control. Es una vergüenza para la afición, para la capital. La gente en la cola del pan no habla de otra cosa: ¿Qué le pasa a los azules?

Para Las Tunas, significa que siguen firmes, demostrando que son los campeones por algo. Y para Artemisa, es un aviso serio: no se pueden dormir con los Leñadores, porque estos te viran el juego en un abrir y cerrar de ojos. Es la Serie Nacional, mi gente, aquí se juega con el alma, y cada victoria o derrota se siente en el barrio.

Qué dicen las partes

De lo de Industriales, ¿qué te van a decir? Su director, Guillermo Carmona, debe estar sudando la gota gorda. Los peloteros deben estar con la cabeza gacha, con el madero en 'letargo', como dice la gente fina. Seguro que la afición azul está echando chispas, pidiendo un milagro, un despertar. Dicen que tienen que ganar en casa sí o sí, o la eliminación les va a caer encima como un coco.

Por el lado de Las Tunas, la alegría es un río. El Garcés ese, que lanzó como los grandes y se llevó su victoria número 13, y el Keniel Ferraz, que cerró el juego como un muro, son los héroes del día. Los Cazadores de Artemisa, por su parte, seguro están analizando qué les pasó con ese quinto inning fatídico. Unos celebran, otros se lamen las heridas, así es el béisbol.

Qué viene ahora

Ahora viene la parte más caliente, mi gente. Matanzas y Industriales se van para el Latinoamericano el miércoles. La capital tiene que hacer respetar su casa, si no, se van pa' la calle. Y créeme, la gente en La Habana va a estar con el corazón en la mano.

Mientras tanto, Las Tunas y Artemisa se ven las caras otra vez este martes. Los de Artemisa tienen que salir con el cuchillo entre los dientes si no quieren que los Leñadores los pongan a bailar a su ritmo. La pelota no perdona y aquí cada out y cada hit cuenta como la última moneda.

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