¿¡Hasta la madre de tanto acoso!? Avana de la Torre lleva a juicio a Ana Hurtado en España

Activista cubana Avana de la Torre denuncia a Ana Hurtado en España por acoso, injurias y difusión de datos personales, reabriendo debate sobre hostigamiento a opositores cubanos.

¡Oye esto pa' que veas! La cosa se puso caliente en los tribunales españoles.

Resulta que Avana de la Torre, una activista cubana que no se anda con chiquitas, se fue derechito a España a meterle una demanda a Ana Hurtado. La acusa de estarle haciendo la vida imposible con acoso, de tirarle lodo con injurias y, lo peor, de andar regando sus datos personales y hasta fotos de su familia por ahí, ¡sin pedirle permiso a nadie!

Esto se supo porque Avana se sentó a charlar con el periodista Mario Pentón en el programa Cuba al Día, y contó todo el embrollo. Dijo que la Hurtado, además de inventar cosas, anda soltando información que ni ella misma había hecho pública, y que parece sacada de bases de datos del mismísimo gobierno cubano. ¡Imagínate el bochinche!

¿Dónde se armó este lío y cuándo?

Todo este tinglado se está desarrollando en España, y la denuncia formal se presentó hace poco, específicamente el sábado 18 de julio de 2026. El programa donde Avana soltó la sopa fue transmitido ese mismo día. El calor de la cosa no es solo por el verano, sino por la tensión que se siente en el ambiente, con acusaciones de vigilancia y campañas de descrédito.

Avana de la Torre, la demandante, es conocida por su activismo y por denunciar la situación de los derechos humanos en Cuba. Ana Hurtado, por su parte, es una ciudadana española que, según se desprende de las declaraciones, ha estado involucrada en campañas dirigidas contra opositores cubanos.

¿Y esto a quién le cae encima? ¿Por qué importa?

Bueno, esto importa porque pone sobre la mesa las trampas que, según dicen muchos opositores cubanos, les ponen hasta fuera de la isla. No es solo una pelea de dos personas, es un tema de si se puede acosar a la gente por pensar diferente, y si las redes sociales se usan para callar a las voces críticas. Lo que está en juego es la libertad de expresión y la seguridad de quienes se atreven a denunciar el gobierno cubano.

Para Avana y otros activistas, estas campañas son pura intimidación. Quieren que la gente tenga miedo de hablar, de denunciar. Por eso, ella dice que va a seguir luchando en los tribunales españoles hasta que se haga justicia, porque no piensa quedarse callada ante lo que considera un ataque directo a su familia y a su trabajo.

¿Qué dicen las partes en este cuento?

Por un lado, Avana de la Torre está firme en su denuncia, presentando pruebas como documentos notariales, capturas de pantalla y otras evidencias que, según ella, demuestran el acoso y la difusión de información privada. Ella está convencida de que Ana Hurtado ha cometido delitos y espera que la justicia española lo confirme.

Por el otro lado, Ana Hurtado, hasta ahora, no ha dicho ni pío públicamente sobre esta nueva demanda. En otras ocasiones, ya ha negado acusaciones similares de opositores cubanos y ha defendido su apoyo al sistema político de Cuba. Habrá que ver si ahora responde o si deja que la justicia hable por sí sola.

Y ahora, ¿qué viene en este drama?

Pues mira, el caso ahora mismo está en manos de la justicia española. Ellos tendrán que revisar todas las pruebas que presentó Avana de la Torre y, claro, escuchar lo que tenga que decir Ana Hurtado si es que decide defenderse. El proceso seguirá su curso normal en España, con sus tiempos y sus vueltas.

Lo que está claro es que el debate sigue abierto. ¿Hasta dónde llega la libertad de expresión y cuándo se cruza la línea del acoso? ¿Se puede perseguir a opositores cubanos desde el extranjero? Estas son las preguntas que flotan en el aire mientras esperamos que los tribunales españoles dicten sentencia y pongan un punto final a este capítulo.