¿Apagones que no acaban? Cuba se ahoga en la oscuridad otra vez

Cuba enfrenta otra semana de apagones con un déficit de generación de 2.410 MW. Averías, mantenimiento y falta de combustible paralizan la red eléctrica.

Qué pasó

Parece que la luz se fue de vacaciones y no quiere volver a Cuba. Este lunes 31 de agosto, el Sistema Electroenergético Nacional (SEN) anuncia otra tanda de apagones, y la cosa se pone seria.

La Unión Eléctrica (UNE) calcula que vamos a estar sin luz por un déficit de unos 2.410 MW en el horario pico. ¡Imagínate! Es casi el récord de este año, y eso que todavía falta tela por cortar.

Dónde y cuándo

La situación se pone fea desde el lunes 31 de agosto, cuando la demanda máxima prevista para la noche es de 3.300 MW, pero solo tendremos 910 MW disponibles. El sol ayuda un poco durante el día, pero cuando cae la noche, el chicharrón es grande.

Y para rematar, parece que las termoeléctricas y las centrales de generación distribuida están de huelga: unas por averías, otras por mantenimiento, y muchas, ¡muchas!, por falta de combustible.

Por qué importa

Porque esto no es solo no tener luz para ver la novela. Con estos apagones, la comida se daña, el agua no llega a los grifos, la gente no puede ni descansar bien, y hasta comunicarse se vuelve un lío.

Para el cubano de a pie, esto significa más calor, más incomodidades y una vida que se complica cada día más. Cualquier fallita nueva o si dejan de traer el combustible, la cosa se pone peor.

Qué dicen las partes

La Unión Eléctrica (UNE) es la que da el parte, anunciando la mala noticia y las cifras del déficit. Dicen que hay un montón de unidades fuera de servicio, entre averiadas y en mantenimiento, y que a las de generación distribuida les falta el vital líquido: el combustible.

Por otro lado, la gente en la calle, la que sufre los apagones, solo espera que la luz regrese pronto y que las promesas de mejoras se cumplan de una vez.

Qué viene ahora

Pues, lo que viene es más incertidumbre. Con tantos equipos parados y el combustible escaseando, no se ve una solución a corto plazo. La UNE seguirá informando, y los cubanos seguirán haciendo malabares para sobrellevar la situación.

Hay que estar atento a cualquier nueva avería o cambio en el suministro de combustible, porque eso podría empeorar aún más las afectaciones previstas. La esperanza es que, de alguna manera, puedan estabilizar el sistema.