¿Se lo tragó la tierra? Angustia en Marianao por vecino desaparecido
Un vecino de Marianao, Jorge Luis Milián Iglesias, lleva cuatro días desaparecido. Familiares piden ayuda ciudadana y ofrecen recompensa para localizarlo.
¡Oye esto pa' que veas!
Se ha perdido el rastro de un vecino por Marianao, en La Habana, y la cosa se está poniendo fea. Jorge Luis Milián Iglesias lleva ya cuatro días desaparecido, y su familia está que no cabe en un alma. Han recorrido medio La Habana, de hospitales a policías, y nada de nada. ¡Un bochinche de esos que te quitan el sueño!
Esto empezó a sonar fuerte en las redes, de esas que se enteran de todo, porque la familia está desesperada y pide una mano a cualquiera que sepa algo. La Tijera News se hizo eco, y ahora todo el mundo está pendiente.
¿Dónde se perdió el hilo?
El hombre, Jorge Luis, vive allá en La Zamora, en Marianao. La última vez que lo vieron andaba caminando por el barrio, con una camisa azul de esas de manga larga y una gorra oscura, de las que no se quitan.
Se dice que andaba cerca del banco en 112 y 51, o por ahí por la Maternidad Obrera. Pero de ahí, ¡pum!, se esfumó. Ni ha vuelto a casa, ni ha cogido el teléfono, ni na'. La tensión se siente hasta en el aire.
¿Y esto a quién le cae arriba?
Pues mira, a la familia le cae la angustia encima, claro está. La gente se pregunta qué puede estar pasando, si habrá tenido un problema, si se habrá metido en algo. Esta incertidumbre es lo peor, te come por dentro.
La gente siempre anda hablando de estas cosas, y cuando alguien desaparece así, la preocupación se contagia. Esperemos que no sea nada grave, pero ya sabes cómo es la cosa, la gente no se queda tranquila.
¿Qué dicen los involucrados?
La familia está en todos los frentes, buscando, preguntando, moviendo lo que pueden. Su hija, Indira, ha sido la que ha dado la cara, pidiendo ayuda a gritos en las redes.
Ha puesto hasta un número de teléfono, el 55833617, para que le digan algo. Y no solo eso, ¡hasta están ofreciendo recompensa! Al que dé la clave para encontrarlo, le sueltan unos pesos. La cosa es seria.
¿Y ahora qué?
Pues ahora, a esperar y a seguir buscando. La esperanza es lo último que se pierde, dicen. La familia mantiene la fe, y las redes sociales están activas, que a veces son las que resuelven estos misterios.
Habrá que ver qué pasa en las próximas horas, si aparece alguna pista o si alguien se anima a dar un dato. Lo importante es que regrese sano y salvo. ¡A cruzar los dedos y a mantener la vista atenta!