¡Abuelo en Cuero y Solo! Denuncian Trato de Otro Siglo en Hospital de Santiago
Anciano desnudo y desatendido en sala de Nefrología de hospital en Santiago de Cuba. Denuncia ciudadana exige atención inmediata y digna para el paciente.
¡Oye esto pa' que veas!
Imagínate la escena en Santiago de Cuba: un abuelo, en el hospital Juan Bruno Zayas, en la sala de Nefrología, y la cosa está que arde. Un periodista, Yosmany Mayeta Labrada, soltó la bomba con una foto que te revuelve el alma. El hombre ahí, tirado en un colchón rojo, sin un hilo de ropa, como si lo hubieran dejado botado.
La cosa está fea, mi gente. Nadie sabe si tiene familia cerca o si lleva mucho tiempo así, pero la falta de un mínimo de dignidad y cuidado es lo que salta a la vista. Esto no es un detallito, es una señal de alarma gorda.
¿Dónde pasó el drama y cuándo?
El escenario de este bochinche es el Hospital Provincial Docente Clinicoquirúrgico "Juan Bruno Zayas" en Santiago de Cuba, específicamente en la sala de Nefrología. La foto anda circulando desde principios de noviembre de 2026, y desde entonces, el tema está que quema.
Imagínate el ambiente, el calorcito de la sala, los ruidos de los equipos, y este señor ahí, expuesto, sin la más mínima protección. La imagen, aunque no nos cuenta todo, grita abandono.
¿Y esto a quién le cae arriba?
Bueno, a todos los que tienen que ver con que un paciente esté decente y cuidado en un hospital. Esto no es cosa de un solo médico o enfermera, es un asunto de la dirección del hospital, del personal de asistencia social y de la misma Dirección General de Salud de la provincia.
Lo que pasa es que la gente no debe depender de tener un familiar pegado al lado para que lo traten como a un ser humano. La calidad de la atención y el respeto a la dignidad no pueden ser un lujo que se pierde si no hay quien te acompañe.
¿Qué dicen los involucrados (o los que deberían)?
Pues mira, la denuncia está ahí, clara como el agua. El llamado es urgente: que vayan al hospital, que vean al señor, que le pongan ropa, sábanas, lo que sea necesario para que no esté en esa situación. También, que busquen a su familia si es que la tiene desaparecida.
Por ahora, lo que se sabe es la denuncia del periodista y la indignación de la gente en las redes. Se espera que las autoridades del hospital y de salud se pongan las pilas y den una respuesta rápida, más allá de las excusas.
¿Y ahora qué?
Lo que queda es esperar que esta denuncia sirva para algo. Que lleguen las ayudas, tanto la ropa y las sábanas, como una revisión seria de cómo están funcionando las cosas en ese hospital. Hay que ver si esto es un caso aislado o si refleja un problema más grande en la atención a los ancianos y enfermos en la isla.
Mientras tanto, la salud y la dignidad de este abuelo están en el aire, y la comunidad espera que se resuelva pronto esta situación tan lamentable.