¿Alcalde de Hialeah con luces de policía encendidas? ¡Multa al canto!
Alcalde de Hialeah multado por usar luces de policía en su auto durante un control de tráfico. El caso sigue en tribunales.
¡Oye esto pa' que veas!
Resulta que el alcalde de Hialeah, Bryan Calvo, se metió en un lío de esos que dan que hablar. El 14 de junio, un policía de Miami lo paró en Coconut Grove por hacer un giro prohibido. Pero lo que se puso bueno es que, ¡zas!, el alcalde activó las luces de emergencia de la patrulla que andaba conduciendo.
El agente se acercó pensando que era un colega, pero al ver que no, le preguntó qué pasaba. Calvo, con cara de yo no fui, le dijo que era un funcionario electo. El policía, más serio que un domingo por la mañana, le explicó que usar esas luces sin ser policía podía traerle problemas, hasta de suplantación.
El chisme se pone bueno: ¿Dónde y cuándo?
Todo este bochinche pasó en Miami, específicamente en la zona de Coconut Grove, el pasado 14 de junio. El escenario: un Chevrolet negro, propiedad del Departamento de Policía de Hialeah, que el alcalde iba guiando. El momento: una parada de tráfico que empezó por un giro a la izquierda donde no se debía.
El oficial de Miami, al ver las luces encendidas, se puso alerta. Se imaginó que se topaba con un vehículo oficial, pero la cosa cambió cuando se dio cuenta de quién estaba al volante.
¿Y esto a quién le afecta?
Pues mira, esto importa porque pone en tela de juicio el uso de equipos policiales por parte de funcionarios que no son agentes del orden. La ley en Florida prohíbe usar sirenas y luces para hacerse pasar por policía, y aunque Calvo no fue arrestado, sí recibió un par de multas.
La gente está comentando en la cola del pollo y en la guagua sobre si es correcto que un alcalde ande por ahí encendiendo luces de patrulla. Cambia la percepción de la autoridad y levanta preguntas sobre quién puede usar qué, y cuándo.
¿Qué dicen unos y otros?
El alcalde Calvo, por su parte, dice que es inocente de las multas. Explica que una de las multas es por el giro, y la otra por el equipamiento del carro. Asegura que el coche ya venía con las luces puestas antes de que él llegara al cargo y se lo asignaran.
Por otro lado, el oficial de Miami le dejó claro que, fuera de que el carro sea de Hialeah, él no tiene permiso para activar esas luces en una parada. El Departamento de Policía de Hialeah no ha dicho si es normal que le den al alcalde carros full equipados con luces policiales o si sigue usando ese mismo vehículo.
¿Y ahora qué?
Pues el caso sigue en los tribunales. El alcalde se declaró no culpable y habrá que ver qué decide el juez. Lo que sí está claro es que la difusión del video ha puesto el tema en boca de todos.
Habrá que seguir de cerca cómo se resuelve esto, porque deja la sensación de que, aunque sea un vehículo oficial, hay reglas que hay que respetar, sobre todo cuando se trata de equipos que pueden confundir a la gente y a las autoridades.