¡Le metieron mano a reina de las falsificaciones en Miami!

Una cubana en Miami-Dade fue arrestada por vender imitaciones de marcas de lujo valoradas en $1.7 millones. Se incautaron más de 2,300 artículos y se rastrearon pagos por $112,000.

Qué pasó

¡Oye esto pa' que veas! A una cubana la tienen presa en Miami-Dade, dicen que se la daba de reina vendiendo falsificaciones de esas marcas que valen un dineral. Imagínate, los policías agarraron tremenda mercancía, más de 2,300 cosas que si fueran originales, ¡pum!, $1.7 millones en la calle.

Esto empezó con unas compras que hicieron los mismos policías, como quien dice, de incógnito. Y mira tú, los tipos se metieron en un lío bueno, siguieron pagos, registraron una casa que parecía tienda y se llevaron un montón de imitaciones de esas marcas que uno ni se puede imaginar.

Dónde y cuándo

La cosa esta se destapó y la arrestaron el 25 de agosto en Miami Lakes. Pero la investigación, esa sí que empezó tempranito, allá por febrero. Los detectives dicen que esta señora, Liudmila Pérez-Labrada, tenía una cuenta en Instagram, que le puso "Elegance and Glamour", y desde ahí vendía imitaciones de Louis Vuitton, Gucci, Chanel, Dior, Hermès y Prada. ¡De todo un poco!

Durante las compras estas de prueba, se metieron en candela. Compraron un bolso Louis Vuitton por 211 dólares. ¡Qué cosa! Si ese bolso fuera el de verdad, costaría como 1,460 dólares. ¡Unos cuantos billetes de diferencia, compadre!

Por qué importa

Mira, esos $1.7 millones que dicen que valían las cosas, eso no es lo que la señora se ganó. Esa es la plata que costarían los artículos si fueran originales. Lo que sí se rastreó es que por Zelle, entre noviembre del año pasado y abril de este, se movieron más de $112,000. ¡Unos cuantos pesos!

Eso importa porque aunque no se sepa cuánto ganó o perdió, se ve que había un negocio movido con esas imitaciones. Además, en julio allanaron una casa y ¡zas!, encontraron un cuarto montado como una tienda, lleno de cosas para vender. También tenían mercancía guardada en otro sitio. ¡Qué enredo!

Qué dicen las partes

Pues mire usted, la señora Pérez-Labrada ya había tenido un tropiezo con la ley en 2025 por algo parecido. No se sabe si la cosa de antes terminó mal para ella, pero ahora le toca defenderse otra vez.

Le dieron una fianza de $7,500, que tampoco es una fortuna para este tipo de lío, y ahora tiene que enfrentar todo este juicio. Claro, uno acusa, pero en los tribunales es que se tiene que probar todo, ¿verdad?

Qué viene ahora

Ahora la cosa se pone buena en los tribunales. A ver qué inventan, qué dicen los abogados y qué pruebas presentan. Lo que sí está claro es que hay que seguir de cerca este caso.

Si la condenan o no, eso está en el aire. Pero mientras tanto, la señora tiene que bailar con la música que le pusieron. Habrá que ver cómo termina esta novela de imitaciones en Miami.