¿Y ahora qué hacemos? Actor cubano lanza fuego por el nuevo curso escolar
Actor cubano Luis Alberto García critica las precarias condiciones para el nuevo curso escolar en Cuba, generando debate sobre servicios básicos y economía.
¡Oye esto pa' que veas!
El actor cubano Luis Alberto García, ese que no se anda con rodeos, lanzó un comentario que tiene a todos comentando. Después de un verano que, según él, nos regalaron con 'muchas gracias', ahora mira de reojo el nuevo curso escolar. Y no lo hace con la alegría de quien estrena zapatos, sino con esa picardía que le sale natural, advirtiendo sobre lo que se nos viene encima. Es como si dijera: 'Prepárense, que la cosa no pinta color de rosa'.
¿Dónde y cuándo es este bochinche?
Esto fue hace poquito, justo cuando las aulas empiezan a querer llenarse de nuevo, aquí mismo en Cuba. El actor soltó la bomba en sus redes sociales, y el pueblo, que es el que más sabe de la calle, no tardó en responder. Imagínate la escena: la gente conectada, leyendo y sintiendo en carne propia lo que él dice, porque esto no es cuento de hadas, es el día a día.
Y esto a quién le afecta, ¿a ti o a mí?
Pues mira, esto le cae arriba a todo el mundo, pero sobre todo a las familias que tienen a los muchachos en la escuela. El actor pone el dedo en la llaga: ¿cómo mandamos a los niños a estudiar si no hay agua para bañarse, si la luz se va a cada rato, si no hay ni pa' la merienda o un uniforme decente? Toca las fibras de lo que importa de verdad: que los chiquillos tengan cómo aprender y crecer sin tantas trabas.
¿Qué dicen unos y otros?
La gente se desahogó en los comentarios. Unos cuentan que llevan más de un mes con un transformador roto, sin poder bañarse. Otros, con la nostalgia a flor de piel, recuerdan cómo antes se preparaban los uniformes, las libretas, las mochilas, y los niños esperaban la escuela con ganas. Ahora, dicen, 'ya todo es un recuerdo'. También hay quien habla de que los chiquitos pasan de grado aunque no entiendan, porque ¿pa' qué? La cosa está complicada y la preocupación se siente en el aire.
¿Y ahora qué se espera?
Lo que queda claro es que la cosa está caliente. Las familias cubanas siguen en la lucha diaria para que sus hijos tengan lo mejor posible, a pesar de los apagones, la falta de agua y la escasez que no da tregua. Hay que ver cómo se las arreglan para que el curso siga pa' lante, porque al final, son los muchachos los que tienen que salir adelante, pase lo que pase.