¿Y ahora qué, mi gente? ¡Los apagones nos tienen al garete y la gente ya no se aguanta!
Una cubana, Lara Crofs, expresa su hartazgo ante los apagones constantes en Cuba, desafiando la resignación y exigiendo mejores condiciones de vida.
Qué pasó
Oye esto pa’ que veas… Una cubana llamada Lara Crofs se desahogó en redes sociales porque en su barrio, Macondo, la luz se fue por muchísimas horas, ¡y lo poco que vino fue un respiro de nada! Parece que ya ni se acuerdan de lo que es tener corriente a ratos.
La cosa es que esta gente no tiene ni un par de horas de luz, y encima la pobre Lara anda resfriada. La situación es tan, pero tan, pero tan mala que ya la gente ni se molesta en cocinar, porque ¿para qué, si se va a ir la luz?
Dónde y cuándo
Esto ocurrió en un reparto de Cuba, al que la autora le puso de nombre Macondo, como si fuera un cuento de nunca acabar. La última vez que se supo, la poca luz que regresó fue después de pasar un montón de horas a oscuras, y encima, Lara estaba lidiando con una gripa.
El ambiente se siente pesado, lleno de incertidumbre. Imagínate tú, sin luz pa’ ni cocinar ni poder descansar bien, y encima con el calor que hace a veces.
Por qué importa
Pues mira, esto importa porque los apagones no son solo apagar la bombilla. Es que no puedas hacer nada básico, como llevarte un plato de comida caliente a la boca o pegarte un sueño decente. Lo peor es ver cómo la gente se va acostumbrando a esta pesadilla.
La cosa es que ya ni se quejan, sino que esperan a que regrese la corriente como si fuera un milagro. Y eso es triste, porque al final, la vida es una sola y hay que luchar por vivirla bien, no solo esperando a que prenda la luz.
Qué dicen las partes
Bueno, por un lado, está Lara y su gente en Macondo, que están hartos y se preguntan hasta cuándo van a aguantar esta situación. Ella claramente está pidiendo un cambio, gritando ¡ABAJO TODO!
Por el otro lado, pues está la situación general, donde parece que las autoridades no dan una solución clara o la gente se resignó a que esto es lo que hay. No hay un comunicado oficial de gobierno o de la compañía eléctrica en este relato, solo la voz de la gente que sufre.
Qué viene ahora
Lo que queda claro es que la gente no aguanta más. Lara y muchos otros están demostrando que la resignación no es el camino. Habrá que ver si este tipo de denuncias, como la de Lara, hacen eco y se empieza a buscar una solución de verdad.
Por ahora, la luz sigue yéndose y la incertidumbre de cuándo volverá es la única certeza. La pregunta es si se seguirá viviendo así o si la gente se levantará de verdad para exigir lo que es justo.