¡Le pegaron en Remedios y el barrio pide justicia!

Adolescente apuñalado en Remedios por robarle el móvil. Familiares exigen justicia ante ola de inseguridad.

¡Oye esto pa' que veas!

Un joven de 17 años, Fabián Álvarez Trujillo, está en un hilo entre la vida y la muerte en Santa Clara. Le dieron un golpe fuerte, pero fuerte, en Remedios, Villa Clara, y parece que fue por querer robarle el celular. La familia está que sube por las paredes y el barrio entero en un bochinche tremendo.

Esto no es pa' tomárselo a la ligera, porque el chamaquito está hospitalizado y hasta tuvo que ser operado por un corte feo en el brazo. La cosa se puso seria con una infección, y ahora mismo lo tienen bajo lupa en el hospital Pediátrico José Luis Miranda.

¿Dónde fue la trifulca y cuándo?

La cosa pasó en la madrugada, cerca del parque de Remedios. Imagínate, la oscuridad, dos tipos que se le tiran encima al pobre muchacho para quitarle el móvil. El que se lo llevó, le dejó un recuerdo con un objeto cortante en el brazo. Un descaro total.

Ahora mismo, el chamaquito está en Santa Clara, recuperándose a duras penas de la operación y de la infección que le salió. La familia no se quita de encima la preocupación y le piden a las autoridades que muevan ficha rápido.

¿Y esto a quién le cae arriba?

Pues mira, a toda la gente de Remedios y Villa Clara que anda con el Jesús en la boca por la inseguridad. Cada día se oyen más cosas, y que a un chamaquito de 17 años le hagan esto por un teléfono... ¡eso es candela pura! La gente está harta de que la delincuencia se imponga y no haya mano dura.

La denuncia está puesta, y hasta a ETECSA le avisaron del móvil robado, a ver si así se ponen las pilas para buscarlo. Pero mientras, el joven está sufriendo y la familia, desesperada.

¿Qué dicen unos y otros?

La familia grita que se haga justicia y que aparezcan los culpables. Dicen que la investigación va lenta y eso los tiene de los nervios. Se sabe que las autoridades están metidas, pero hasta ahora no han soltado prenda de cómo va la cosa.

Por otro lado, en las redes y las plataformas ciudadanas, todo el mundo está comentando. La gente está preocupada, compartiendo sus propias historias y exigiendo más seguridad en las calles. Es un clamor general que se escucha en toda la provincia.

¿Y ahora qué?

Pues ahora queda esperar a ver si la justicia actúa. La familia no se va a cansar de pedir que se aclare este asunto y que los responsables paguen por lo que hicieron. La comunidad entera está pendiente de este caso, porque si esto sigue así, ¿quién va a poder andar tranquilo por la calle?

Lo que está claro es que la inseguridad está pegando fuerte y hay que ponerle freno antes de que sea demasiado tarde. Hay que seguir de cerca este caso, a ver qué pasa y si de verdad se hace justicia.