¿Qué hacen los cubanos en México? Grafitis y tensiones crecen en Cancún

Grafitis anti-cubanos y tensiones migratorias en Cancún. Un mensaje en la calle llama a su expulsión, mientras autoridades buscan soluciones.

Oye esto pa’ que veas, que en Cancún la cosa se está poniendo caliente. Apareció un grafiti en una pared por ahí, bien grande, que dice: “¡Fuera cubanos que no respeten México!”. Imagínate el bochinche que eso armó en las redes.

La gente se tiró a debatir, unos diciendo que sí, que se vayan los que causan problemas, y otros defendiendo que no se puede meter a todos en el mismo saco por culpa de unos cuantos.

¿Dónde y cuándo?

Esto pasó hace poco, en Cancún, una ciudad que se ha convertido en un punto clave para los cubanos que vienen buscando una vida mejor, ya sea para quedarse o pa’ seguir pa’lante.

El grafiti apareció en una zona concurrida, y la foto se regó como pólvora. Claro, esto cae como bomba en un ambiente donde ya hay candela con el tema de la migración.

¿Por qué importa?

Bueno, esto importa porque toca una fibra sensible. Cancún es un destino turístico importante, y cuando empiezan estas tensiones, a la gente le preocupa qué va a pasar con la seguridad y la convivencia.

Además, esto pone el foco en cómo se trata a los migrantes y si se están haciendo las cosas bien para integrar a quienes llegan, o si se están creando choques innecesarios.

¿Qué dicen las partes?

Por un lado, están los que se quejan y piden que se vayan los cubanos que no cumplen las reglas. Por otro, hay quienes recuerdan que no todos son iguales y que los problemas se deben mirar caso por caso.

Las autoridades de Quintana Roo se sentaron a hablar con el Consulado de Cuba. Están buscando la manera de atender los asuntos migratorios, de salud y hasta los conflictos de vecinos.

¿Qué viene ahora?

Lo que está claro es que la cosa no se va a resolver de la noche a la mañana. Van a tener que seguir trabajando para buscar un equilibrio, para que la gente que llega se sienta bienvenida y la que ya está, se sienta segura.

Hay que ver cómo se desarrollan estas mesas de atención y si logran calmar las aguas, porque al final, lo que pasa es que un grafiti puede prender la mecha de un problema mayor si no se atiende a tiempo.