¿Se acabó la gasolina? Trump le tira el cerco económico total a Irán

Trump cambia el enfoque militar por una ofensiva económica total contra Irán, amenazando a países y empresas que apoyen su economía.

¡Oye esto pa' que veas! Trump le dio un giro a la película contra Irán.

Ya de tanto meterle mano militar y de que las conversaciones no dan pie con bola, el presidente Trump parece que se cansó. Ahora va es con todo el peso de la economía, ¡a ahogar a Teherán como si fuera un pato en agua dulce!

La cosa ahora no es solo meterle miedo con tanques y misiles, sino cortarle el chorro de la plata, que no respire ni por el banco ni por la calle.

¿Dónde fue la cosa y cuándo se prendió el fogón?

Esto se está cocinando en Washington, con el presidente Trump al frente, y se ha ido calentando en los últimos meses. El escenario es el conflicto con Irán, que lleva tiempo y parece no tener fin. La decisión de darle un cambio a la estrategia es clave y se siente en el aire.

Imagínate el calor, el ruido de las agencias, las llamadas urgentes. La tensión se palpa, como cuando esperas un aguacero sin saber si te va a mojar la casa.

¿Y a quién le cae esto encima? ¿Por qué nos importa?

Pues le cae arriba a Irán, claro está, pero también a cualquiera que se preste a darle una manita de gato a su economía. Trump está diciendo que si tu banco ayuda a Irán, si tu empresa le vende algo, si tu aeropuerto le da servicio, ¡vas a tener problemas, y gordos!

Esto cambia las reglas del juego para medio mundo que hace negocios. Ya no es solo un problema entre dos países, ahora puede salpicar a cualquiera que tenga un dinerito y voglia de arriesgarse con Teherán.

¿Qué dicen unos y qué dicen otros?

La Casa Blanca, con Trump a la cabeza, dice que esta es la única forma de poner orden y que va a ser una ofensiva económica sin precedentes. Aseguran que Irán está en las últimas y que esto va a ser el golpe de gracia.

Por el otro lado, en Teherán, dicen que esto es más de lo mismo, una política fracasada que solo les va a traer otra derrota a los yanquis. Sostienen que no se van a dejar amedrentar y que ya tienen formas de aguantar el chaparrón.

¿Y ahora qué viene? ¿Qué se vislumbra en el horizonte?

Lo que se ve es un panorama de más tensión financiera. Trump quiere cerrar todas las grietas por donde se escapa el dinero iraní. Habrá que ver si esto funciona o si, por el contrario, Irán encuentra nuevas formas de mantenerse a flote.

El estrecho de Ormuz sigue ahí, caliente, y la economía iraní sigue con la presión alta. Habrá que seguir de cerca qué pasa con las transacciones, los países y las empresas que anden cerca de Teherán.