¿Y a ti qué te cuenta? ¡Camerún se enteró de lo de la mina!
Más de cien personas fallecieron en el derrumbe de una mina de oro artesanal en la República Centroafricana. Siguen las labores de rescate con temor a que la cifra aumente.
¡Oye esto pa' que veas!
Tremenda tragedia se formó en Zamboye, un poblado pegadito a Camerún, en la República Centroafricana. Imagínate, se les vino abajo una mina de oro que trabajaban a mano. Y cuando digo a mano, es a mano de verdad, sin maquinaria ni na'.
Pues resulta que esto pasó el martes, y hasta ahora, el cuento no pinta nada bien. Lo peor es que siguen sacando gente, pero de la que ya no respira. ¡Y la cosa no para!
¿Dónde fue el jaleo y cuándo?
Esto pasó en Zamboye, allá en el oeste de la República Centroafricana, justo en la frontera con Camerún. Sucedió el martes 18 de agosto. El sol pegaba, la gente sudando buscando oro, y de repente… ¡todo se vino abajo!
Los trabajadores estaban ahí, con sus picos y palas, en agujeros que ellos mismos hacían, porque la cosa es bien rústica. El calor, el polvo, la bulla… y el susto de que se te caiga el techo encima, que es lo que pasó.
¿Y esto por qué pica tanto?
Mira, en ese barrio, la mina es lo que da de comer a muchísimas familias. Es su chance de llevar algo pa' la casa. Pero claro, así como se busca el oro, se busca el peligro.
Cuando una mina se cae así, no es solo un accidente, es que se llevan por delante el futuro de muchos. La gente no solo pierde a sus seres queridos, sino también la única forma que tenían de ganarse la vida.
¿Qué dicen unos y otros?
Al principio, las noticias eran de 30 muertos, pero los que andan por allá, los de la Cruz Roja y la gente del consejo juvenil, dicen que ya pasaron de 100. ¡Imagínate! Unos dicen que hay gente todavía atrapada, por eso el número puede subir.
Las autoridades, claro, ahora anuncian que van a investigar. Quieren saber qué pasó, quién tiene la culpa, si es que alguien la tiene. Dicen que esto fue por las condiciones precarias, que es lo que pasa en estas minas sin control.
¿Y ahora qué?
Pues ahora toca seguir sacando gente, lo que se pueda. Los equipos siguen ahí, con la esperanza de encontrar a alguien vivo, pero sobre todo, de recuperar los cuerpos. A los que sobrevivieron, los están atendiendo en los hospitales.
Esto no es un caso aislado, señores. En esa zona, las minas así son un peligro constante. Falta regulación, falta seguridad, y la gente se arriesga a morir por un poco de oro.