¡Preso el Triciclero con el Corazón a Punto de Parar por un Cartel!

Un triciclero cubano de 68 años está preso con un marcapasos vencido y sin juicio. Su familia denuncia grave riesgo de vida por falta de atención médica.

¡Oye esto pa' que veas!

Un señor de 68 años, Felipe Rodríguez Ledesma, que se ganaba la vida con su triciclo, lleva más de 40 días preso en San Antonio de los Baños. ¿Y por qué? Por ponerle un letrero a su vehículo que decía: "No monto ni clarias ni chivatos, solo hombres libres". Parece que a las autoridades no les gustó eso y se lo llevaron preso, sin darle un juicio ni explicaciones claras.

Lo más grave es que el hombre depende de un marcapasos, y resulta que se le venció el 23 de marzo. Imagínate el susto de la familia, porque en la prisión no tienen cómo cambiarle el aparato ni le dan la atención médica que necesita. ¡La vida se le está yendo en las manos!

¿Dónde fue la cosa y cuándo?

Esto pasó en San Antonio de los Baños, Cuba. A Felipe se lo llevaron preso el 3 de marzo. Desde entonces, ni juicio ni nada. La noticia ha corrido como pólvora en las redes sociales gracias a su hermana, Maggie Y. Ale Agüero, quien está desesperada y responsabiliza a las autoridades por lo que le pueda pasar a su hermano.

La gente del barrio dice que a Felipe lo trataron mal cuando lo arrestaron, que le gritaron y lo amenazaron. La cosa se pone peor porque parece que también le quieren quitar el triciclo, que él se compró con su sudor.

¿Y esto a quién le cae arriba?

Pues a cualquiera que se le ocurra decir algo que no guste. Este caso pone los pelos de punta porque demuestra que la libertad de expresión anda en el aire y que a veces te meten preso por un mensaje simbólico. La familia y los vecinos están indignados porque Felipe es un hombre trabajador y tranquilo, y ahora está en peligro por algo que se puede interpretar de mil maneras.

Organizaciones que defienden los derechos en Cuba, como el ICLEP, ya están pidiendo que se respeten los derechos de Felipe, que le den un juicio justo y que dejen de tomar represalias contra la gente.

¿Qué dicen unos y otros?

Por un lado, está la familia y los vecinos que denuncian la falta de atención médica, el arresto injustificado y el riesgo de vida del señor Rodríguez Ledesma. Piden su liberación inmediata y que se le garantice su salud.

Por el otro lado, están las autoridades que, hasta ahora, no han dado explicaciones claras sobre los cargos o el proceso judicial. La preocupación es que el silencio oficial agrava la situación y aumenta el temor de que se cometan abusos.

¿Y ahora qué?

Pues lo que viene es seguir de cerca este caso. La familia no va a descansar hasta que Felipe salga de la cárcel y reciba la atención médica que necesita. Hay que ver si las autoridades reaccionan ante la presión pública y las denuncias, y si finalmente se respeta el debido proceso.

La esperanza es que Felipe sea liberado pronto y que su marcapasos pueda ser reemplazado antes de que sea demasiado tarde. Mientras tanto, la gente sigue hablando y exigiendo justicia.

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