¿Firma o te expulsamos? Putin empuja a estudiantes rusos a la guerra con drones

Rusia presiona a estudiantes universitarios para unirse a unidades de drones en Ucrania, ofreciendo incentivos económicos y amenazando con expulsión.

¡Oye esto pa' que veas!

El gobierno ruso se puso más creativo y ahora va directo a las aulas universitarias para buscar soldados. La movida es clara: que los muchachos con mente de videojuego se metan en las nuevas unidades de drones que crearon para la guerra en Ucrania. La cosa está que arde y quieren llenar filas como sea.

Se trata de las Fuerzas de Sistemas No Tripulados, creadas en noviembre de 2024. La idea es reclutar jóvenes que sepan de videojuegos y e-sports, presentándoles el asunto como una oportunidad moderna y tecnológica en el ejército.

¿Dónde y cuándo se está cocinando esto?

Todo esto se ve en universidades de Rusia, por todos lados. Hay carteles en los pasillos, videos en las redes de las propias universidades, y hasta reuniones privadas para convencer a los chamos. Lugares como Kazán y Volgogrado ya están en esto.

Un video promocional, por ejemplo, compara manejar un dron con jugar a la play, diciendo que las habilidades de los gamers sirven pa' la guerra. El ambiente es de urgencia, buscando a los más jóvenes y con esas destrezas.

¿Y esto a quién le cae arriba?

A los estudiantes, obviamente. El gobierno ruso necesita reforzar sus tropas, y parece que las bajas en Ucrania están pasando factura. La movida también busca dar una salida a estudiantes con problemas académicos, ofreciéndoles el servicio militar como una alternativa a la expulsión.

Para la gente que está en el frente, esto significa más gente en las trincheras, pero la pregunta es si esta recluta forzada servirá de algo a largo plazo. Los derechos humanos ya están levantando la mano por esta situación.

¿Qué dicen los que saben y los que están metidos?

Por un lado, las universidades y el gobierno lo pintan como una oportunidad tecnológica y profesional. Ofrecen bonos y salarios que suenan jugosos, ¡hasta 400.000 rublos de entrada! Dicen que es moderno, que es el futuro.

Pero los abogados y activistas advierten que esos contratos son una trampa. Dicen que una vez que firmas, te amarran mientras dure la movilización, sin poderte salir. El abogado Artem Klyga aclara que no hay condiciones especiales reales y que quedas a merced del Ministerio de Defensa. Grigory Sverdlin, un activista, lo compara con una subordinación militar sin control sobre tu destino.

¿Y ahora qué? El panorama que se avecina

Pues parece que la cosa se va a poner más tensa. El decreto de movilización parcial de 2022 sigue activo, y mientras no lo levanten, estos contratos militares seguirán vigentes. La presión sobre los universitarios va a seguir.

Habrá que ver si esta estrategia de reclutamiento forzado funciona o si genera más descontento. La necesidad de tropas es grande, pero la forma de conseguirlas levanta muchas cejas y preocupaciones sobre los derechos de los jóvenes.

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