¡Tremendo bochinche diplomático: Hammer soltando la sopa de Cuba en la capital del Papa!

Mike Hammer, de la Embajada de EE.UU. en Cuba, armó un revuelo en Roma. Se reunió con embajadores latinos para chismear sobre la crisis en la isla, buscando apoyo. ¡Candela pura!

Qué pasó

Oye esto pa’ que veas… El jefe de la embajada gringa en Cuba, el mismísimo Mike Hammer, se fue de viaje y armó un tremendo corre-corre en la capital del mundo católico.

Se sentó con un reguero de embajadores de toda América Latina para contarles, con pelos y señales, el rollo que se vive en nuestra isla. ¡Como un radio bemba de alto nivel, soltando todo el chisme diplomático!

Dónde y cuándo

Esto no fue en la cola de la panadería ni en el malecón, mi gente. ¡Fue en Roma, Italia, por febrero de 2026! Hammer se encontró con el embajador gringo ante la Santa Sede, Joseph Burch, y con diplomáticos de Ecuador, Chile, Perú, Guatemala, Argentina, Costa Rica, México y República Dominicana.

Imagínate el corrillo, el ambiente de tensión y chismorreo, pero a lo elegante. Parece que La Habana quiso meter la cuchara y evitar que algunos fueran, pero no les salió la jugada. ¡Se vieron las caras y hablaron claro!

Por qué importa

Esto es de peso, ¿oíste? Que los gringos pongan a un alto funcionario a explicarle a media Latinoamérica la crisis de Cuba, quiere decir que la cosa no es solo de aquí, sino que le importa a todo el que se para. Es una señal de que la presión sobre la isla está subiendo.

Washington busca aliados, gente que se meta en el brete para ver cómo se le da un empujón al pueblo cubano. La crisis ya no se esconde debajo de la alfombra; ahora se debate en salones diplomáticos importantes. ¡Es como si el mundo entero estuviera mirando!

Qué dicen las partes

La Embajada de EE.UU. ante la Santa Sede, la que soltó la sopa, dice que Hammer compartió la realidad cubana y exploraron cómo ayudar al pueblo a tener “oportunidades económicas y libertad”. Hablaron incluso del papel de la Iglesia Católica, que siempre anda de paño de lágrimas y acompañando a la gente.

Por otro lado, dicen que el gobierno cubano intentó, con sus mañas, disuadir a algunos embajadores para que no asistieran a la reunión. Pero, como buen cuento de esquina, la gestión no prosperó, y el bochinche se llevó a cabo con normalidad. ¡Cada bando tirando su cuerda!

Qué viene ahora

Con este enredo diplomático, lo que viene es más candela para La Habana, sin duda. Washington está que no coge la suya, buscando unir a los países de la región para que le metan mano al complejo panorama cubano.

Hay que estar con los ojos bien abiertos, porque esta historia tiene más capítulos que una telenovela brasileña. La crisis no se queda en la isla, y los ojos del mundo están mirando. Veremos qué más se inventan para seguir moviendo las fichas en este ajedrez global.

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