¿Te Conté? ¡De Tabaco y Robo de 10 Millones! ¡El Bochinche de Granma!
Trabajador en Granma robó más de 10 millones de pesos en cigarros y tabacos de empresa estatal, evidenciando corrupción y mercado informal en Cuba.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que en Granma se formó tremendo bochinche. Un trabajador de la Empresa de Acopio y Beneficio del Tabaco, allá en Jiguaní, se metió mano en la masa y se llevó tremenda cantidad de cigarros y tabacos. ¡Más de 10 millones de pesos en mercancía! La noticia anda corriendo como pólvora, pintándolo como un golpe duro al bolsillo del pueblo.
El asunto es que esto huele a lo de siempre en Cuba: lo que es del estado termina quién sabe dónde, y seguro que en la calle, a precios que ni te cuento.
¿Dónde y cuándo se formó el lío?
El chisme caliente llegó desde Jiguaní, en Granma. Fue allá, en los almacenes de la Empresa de Acopio y Beneficio del Tabaco. El tipo, un empleado con acceso a todo ese arsenal de cigarros y puros, se las ingenió para sacar miles de cajetillas. Dicen que el ambiente estaba tenso cuando se destapó todo el asunto, y la comunidad está comentando por lo bajo.
¿Y a ti qué te importa esto?
Mira, la cosa es sencilla. En Cuba, si no hay lo que uno busca en la bodega, pues toca recurrir al mercado negro, ¿verdad? Y esto que robaron, aunque no sea arroz ni leche, es un producto que la gente usa. Al sacarlo de la circulación oficial, lo que hacen es que falte más y suba el precio por las nubes.
Este cuento no es solo de un ladrón, sino de cómo el sistema a veces permite que estas cosas pasen. Con los sueldos que se ganan, y la falta de control, es fácil que la tentación apriete.
¿Qué dicen los involucrados?
Por un lado, está la versión oficial, esa que sale en las redes diciendo que fue un duro golpe al patrimonio. Dicen que el trabajador ya está bajo proceso policial, que lo agarraron rápido porque el caso era importante para la gente de allá.
Por el otro, pues lo que comenta la gente en la calle: que esto pasa porque no hay de otra, que el mercado negro es el que resuelve. Unos señalan al empleado, otros miran al sistema.
¿Y ahora qué? ¿Qué viene después?
Pues lo que se espera es que al tipo lo sancionen, como siempre dicen. Pero la verdad es que el problema de fondo sigue ahí. Mientras la gente no pueda conseguir las cosas en la tienda o la bodega, siempre va a haber quien busque la manera de sacarlas por otro lado, y quién sabe si hasta las revenda.
Hay que ver si con este caso se ponen las pilas y mejoran los controles, o si esto se queda en un simple operativo más que no resuelve nada. La cosa está en el aire.