¿Y a este quién le puso el cascabel? Nieto de Fidel pide gasolina en Rusia para salvar el socialismo
Nieto de Fidel Castro, en Moscú, defiende el modelo cubano y pide combustible a Rusia ante la grave crisis energética en Cuba.
¡Oye esto pa' que veas!
Resulta que el nieto de Fidel Castro, un tal Fidel Antonio Castro Smirnov, se fue pa' Moscú a una conferencia de esas del "Socialismo del Siglo XXI". Allá, en plena reunión, se puso a hablar de lo mal que está la cosa en Cuba, sobre todo con el combustible.
El muchacho, que es investigador, soltó que sin gasolina no funciona ni la salud, ni la escuela, ni nada de la ciencia. O sea, que el Estado se para si no llega el petróleo.
¿Y eso dónde pasó? ¿Cuándo?
Todo este bochinche ocurrió en Moscú, en una conferencia llamada Sovintern, el martes 28 de abril de 2026. Allí estaban delegados de varias partes, escuchando al cubano hablar de las penurias de la isla.
El nieto de Fidel se paseó por la dependencia de Cuba del combustible importado y cómo eso afecta hasta los servicios básicos que se supone son sagrados.
¿Y a mí por qué me importa esto?
Porque lo que pasa en Cuba, con la gasolina y todo, nos cae a todos. Si el país no puede ni prender las luces o mandar un médico a tiempo, es que la cosa está color de hormiga.
Además, que sea el nieto del comandante el que ande pidiendo ayuda fuera, pone a pensar a cualquiera sobre el modelo que defienden tanto.
¿Qué dicen las partes?
Por un lado, está el investigador, Fidel Antonio Castro Smirnov, diciendo que el modelo científico cubano es la única salvación y que hay que seguir pa'lante. También le echó la culpa a las sanciones de Estados Unidos por el problema del combustible.
Por otro lado, está Rusia, que supuestamente es un apoyo importante para Cuba en esto de la energía. Y claro, el discurso oficial de siempre, de resistencia ante las presiones.
¿Y ahora qué?
Bueno, lo que se ve es que Cuba sigue en una crisis energética de las duras, con apagones que no acaban. El nieto pidió más combustible a los rusos, defendiendo el modelo a su manera.
Habrá que ver si desde Moscú le mandan la gasolina o si la gente en la isla sigue en las mismas, aguantando el calor y las penurias.