¿Y este Gacela a quién le dio un golpe? Taxi derriba poste en Camagüey y deja la calle a oscuras
Un taxi Gacela se estrelló contra un poste eléctrico en Camagüey, causando interrupciones eléctricas. El chofer resultó gravemente herido y fue trasladado en triciclo.
¡Oye esto pa' que veas!
Tremendo bochinche se armó este sábado en Camagüey. Un taxi Gacela, de esos que andan por toda la ciudad prestando servicio, ¡zas!, se metió en un lío gordo. El chofer, dicen los que vieron, como que perdió el control del volante y ¡pum!, se dio de lleno contra un poste de electricidad.
El golpe fue tan fuerte que el pobre poste no aguantó y se vino abajo. Imagínate el susto de la gente y de los pasajeros que iban dentro. La cosa se puso fea, con cables cayendo por la calle y el tránsito parado en seco.
El escenario del tropiezo
La cosa pasó en pleno día, frente a la escuela secundaria Esteban Borrero. Un lugar donde uno no espera un lío de estos. El poste caído y los cables en el suelo obligaron a la policía a cerrar la calle por un buen rato. El servicio eléctrico en la zona, ni te cuento, ¡se fue al garete!
Los vecinos salieron a ver qué pasaba, y lo que vieron fue un taxi Gacela tirado y un poste hecho trizas. Un verdadero apagón de espectáculo, pero de los malos.
¿Y esto a quién le afecta?
Pues mira, esto le cae mal a todo el mundo. Primero, el chofer salió mal parado, tuvo que ser trasladado en un triciclo porque no aparecía una ambulancia a tiempo, ¡qué cosa más triste! La gente que iba en el taxi, pues el susto y la preocupación. Y ni hablar de los vecinos, que se quedaron sin corriente y con los aparatos electrónicos en vilo.
Este tipo de accidentes pone de manifiesto los problemas que andan por ahí con el transporte público en Cuba. Coches viejos, sin mantenimiento, y accidentes que dejan a la gente resolviendo como pueden, como eso de coger un triciclo para llevar a un herido. ¡Así no se puede!
Las voces de la calle y la oficina
Por un lado, dicen que el chofer perdió el control del Gacela. Por el otro, la gente habla de que los coches ya no dan más de sí, que están viejos y peligrosos. Las autoridades, como de costumbre, no han soltado prenda sobre las causas exactas del aparatoso choque. Unos comentan una cosa, otros otra, pero la verdad oficial, como que se hizo la sueca.
Lo que sí está claro es que el poste no se cayó solo y que el taxi no iba volando de paseo. Algo pasó, y alguien tiene que dar explicaciones, pero por ahora, reina el silencio oficial y el runrún de la gente.
¿Y ahora qué?
Bueno, ahora a esperar. A ver si se arregla el poste, se restablece la luz y, sobre todo, a ver cómo queda el chofer y si las autoridades toman cartas en el asunto. ¿Se mejorará el transporte? ¿Se pondrán más luces en los postes? Quién sabe, pero lo que es seguro es que este incidente se va a comentar por un tiempo.
Hay que estar pendientes a ver qué pasa con este tema, porque los Gacelas son el pan de cada día para muchos y un accidente así nos afecta a todos, directa o indirectamente.