¡Se disparan los precios de la comida en Cuba! De la risa a la desesperación provincial.
Precios de alimentos básicos en Cuba suben drásticamente, con grandes diferencias entre provincias. Lácteos, carne y vegetales registran alzas alarmantes.
¡Oye esto pa' que veas! La comida en Cuba se está poniendo imposible, y lo peor es que la cosa cambia de una provincia a otra como si estuviéramos jugando a la lotería de los precios. Los datos oficiales acaban de salir del horno, y pintan un cuadro que da pa' pensar y pa' desesperarse.
Productos que uno usa todos los días, de esos que no pueden faltar en la mesa, están por las nubes. Y lo más chistoso, o más triste según se mire, es que el mismo artículo te cuesta un ojo de la cara en un sitio y en otro te lo regalan (bueno, casi).
¿Qué pasó, compadre? El bolsillo a dieta forzosa.
Pues mira, los alimentos básicos están marcando récords de subida, y no es una broma. El informe de la Oficina Nacional de Estadística e Información de Cuba (ONEI) lo confirma: leche en polvo, huevo, arroz, carne... ¡todo en plan ascenso!
La leche en polvo, por ejemplo, ¡qué cosa más rara! En La Habana te cuesta unos 775 pesos el paquete de 500 gramos, pero si te da la gana de irte a Camagüey, prepárate para soltar 2.700 pesos. ¡Casi tres veces más!
Y el huevo, que no debería ser un lujo, te lo venden hasta en 140 pesos la unidad en Santiago de Cuba. ¡Ni que fueran de oro puro!
¿Dónde y cuándo? El mapa de la carestía.
Esto no es un problema de un solo lugar, señores. La cosa está caliente en toda la isla. En La Habana, el arroz anda por los 354 pesos, pero en Holguín y Bayamo lo consigues más barato, como a 250 pesos.
La carne de cerdo, que debería ser un plato fuerte, se mueve entre 750 y 950 pesos la libra por todo el país. El carnero, todavía peor, llega hasta 1.100 pesos en La Habana. ¡Imagínate tú!
Pero lo de Camagüey con el jamón es de película: 1.650 pesos. Y en otras zonas, ¡380! ¡Es un escándalo!
Y no hablemos de los vegetales: el ajo en Guantánamo a 2.310 pesos la libra y la cebolla en Camagüey a 2.000. En La Habana, un respiro: 600 pesos. ¡Hasta las frutas pagan peaje: guayaba a 300 y piña a 480 en Bayamo!
¿Y por qué nos importa esto? Porque es nuestra comida, ¡carajo!
Esto importa porque es lo que comemos todos los días. Cuando sube la comida, todo lo demás se pone cuesta arriba. La gente tiene que elegir entre comer o pagar otras cosas, y eso no puede ser.
Estas diferencias entre provincias te dicen que no todos tienen las mismas oportunidades ni el mismo acceso a lo básico. Es un problema de desigualdad que afecta la vida de todos, a diario.
¿Qué dicen las partes? Silencio y excusas.
Pues mira, los datos son de la oficina oficial, la ONEI. El gobierno supuestamente está al tanto de la situación, pero la verdad es que los precios siguen subiendo y las diferencias se mantienen.
La gente, claro, está hablando en las colas, en las casas, en las redes. Unos culpan al bloqueo, otros a la gestión interna, otros a los revendedores. Cada cual tiene su cuento.
¿Y ahora qué? A ver qué inventan.
Lo que se ve venir es más inflación si no se toman medidas serias. Las diferencias entre provincias seguirán siendo un dolor de cabeza para muchos.
Hay que estar pendiente a ver si el gobierno saca alguna medida para controlar estos precios o para que todos tengan acceso a los alimentos básicos sin tener que vender un riñón. Por ahora, a seguir luchando y a ver si encontramos un huequito para comer decentemente.