¿Qué lo que? Cubano en Italia se cae a coba' de carros con un 'bloqueador' y lo pillan en el acto

Un cubano en Milán fue arrestado por intentar robar autos usando un inhibidor de señal. La policía lo pilló in fraganti.

¡Qué bochinche en Milán, compay!

Oye esto pa' que veas cómo se las gastan. Un cubano, un muchacho de 29 años, se metió en un lío tremendo en Milán, Italia. ¿El motivo? Pues nada más y nada menos que intentar robarse unos carros estacionados. Pero no creas que era a lo bruto, no señor. Este se las trae: usaba un aparatito pa' bloquearle la señal al cierre centralizado de los carros. ¡Un inhibidor de esos que no dejan que el carro se ponga candado!

Todo pasó el viernes, allá por Viale Piave. Los policías andaban de ronda y vieron a este tipo vigilando a la gente que se bajaba de los carros como si estuviera esperando la hora de la cena.

El cuento del candado roto

El tipo se puso las pilas cuando una señora se bajó de su auto. Ella le dio al botón pa' cerrar, lo normal, ¿verdad? Pero él, con su truco, abrió la puerta del chofer como si nada y se metió pa' dentro. ¡A buscar qué llevarse!

Pero los polis, que lo tenían en la mira, no se comieron el cuento y cayeron como plomo. Lo agarraron ahí mismo, con las manos en la masa, o mejor dicho, con la mano en el carro ajeno.

¿Qué le encontraron al pillín?

Cuando le cayeron encima, le cayeron arriba de la mochila y ¡zas! Le sacaron un rompecristales, por si acaso, y el famoso inhibidor de radio portátil. Con eso, el tipo se creía el rey del mambo, pensando que nadie se iba a dar cuenta.

Imagínate, el aparato ese no deja que el cierre del carro funcione bien. Así, el dueño cree que está seguro, pero el carro queda como una casa sin puerta.

La víctima y la rápida acción

Menos mal que la dueña del carro andaba cerca. Los polis la llamaron y ella volvió. Comprobó que no le faltaba nada, ¡gracias a la gente de ley que actuó a tiempo!

¿Y ahora qué?

Al detenido, que no era la primera vez que se metía en líos, se lo llevaron pa' la jefatura. Lo pusieron a la orden de la justicia italiana. Después de una vista rápida, le dijeron que tiene que ir a firmar cada cierto tiempo. ¡A esperar a ver qué pasa con este caso, compay!

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