¿Le preguntaste a ChatGPT cómo botar un cuerpo? ¡A este le salió caro!

Un estudiante de Florida, acusado de matar a dos compañeros, consultó a ChatGPT cómo eliminar un cuerpo, aumentando las sospechas de la fiscalía.

¡Oye esto pa' que veas lo que se está cocinando!

Resulta que en Florida hay un cuento que tiene a todo el mundo con la boca abierta. Un muchacho de 26 años, Hisham Abugharbieh, está metido en un lío gordo, gordo. Lo acusan de quitarle la vida a dos estudiantes de la Universidad del Sur de Florida. ¡Imagínate la cosa!

Las víctimas, Zamil Limon y Nahida Bristy, ambos de 27 años, desaparecieron hace poco y la cosa se puso fea. El cuerpo de Limon apareció, pero todavía andan buscando a Bristy, aunque encontraron unos restos que pueden ser los suyos. ¡Qué dolor de cabeza para las familias!

¿Dónde y cuándo se formó el bochinche?

Esto pasó en Florida, Estados Unidos, a mediados de abril. Imagínate el ambiente, una universidad, gente joven estudiando, y de repente, ¡zas! Desaparecen dos estudiantes.

La policía anda detrás de la pista, y se dice que Abugharbieh andaba preguntando cosas raras justo antes de que los muchachos se esfumaran. Dicen que hasta le preguntó a esa inteligencia artificial que está de moda, ChatGPT, cómo uno mete un cuerpo en una bolsa de basura y lo tira en un contenedor. ¡Tremenda pregunta, eh!

¿Y por qué esto importa más que un chisme de esquina?

Pues mira, esto no es un cuento cualquiera. Esto le cae encima a la comunidad universitaria, que está asustada. Además, muestra cómo la tecnología puede usarse para cosas… pues, poco santas.

Afecta a las familias que perdieron a sus hijos y pone los pelos de punta a cualquiera que piense que uno está seguro por ahí.

¿Qué dicen los involucrados? (O lo que se sabe)

El acusado, Abugharbieh, al principio dijo que no sabía nada, que ni idea de dónde estaban Limon y Bristy. Pero cuando le cayeron encima con los datos del GPS del teléfono, ¡cambió el cuento!

Ahora dice que los dejó en otro lado del estado, pero nadie le cree mucho. Los fiscales están recogiendo pistas por todos lados: un compañero de piso lo vio moviendo cajas a un compactador de basura, encontraron cosas de Limon ahí, ADN que conecta a las víctimas con el contenedor, y hasta sangre en el apartamento del acusado. ¡Un rompecabezas que huele mal!

Además, compró bolsas de basura y limpiadores justo cuando los muchachos desaparecieron. ¡Todo apunta a que quiso esconder las evidencias!

¿Y ahora qué? ¿Qué se espera en este drama?

Abugharbieh está preso, sin fianza, y con cargos de manipulación de pruebas y ocultar un cuerpo. Su defensa no ha dicho ni pío.

La universidad está de luto y prometiendo más seguridad. El caso sigue dando vueltas, y la falta del cuerpo de Bristy mantiene todo en el aire. ¿Qué pasará después? Nadie lo sabe, pero de que va a haber tela por cortar, ¡seguro que sí!

Más noticias