¿Tribuna Antiimperialista? Songo La Maya se ahoga en apagones y chivos mientras suena el discurso
En Songo La Maya, convocan a tribuna política en medio de apagones y escasez, generando críticas por baja participación espontánea ante el colapso cotidiano.
¡Oye esto pa' que veas!
En Songo La Maya, allá en Santiago de Cuba, la gente está más pendiente de resolver cómo cocinar sin luz o de dónde sacar un chivito para la olla que de andar con banderas y consignas. Pues mira tú, las autoridades decidieron armar una "Tribuna Antiimperialista" en plena crisis.
La cosa es que, según se ve por ahí, al acto llegaron los de siempre: los cuadros, los trabajadores del Estado, los militares y los estudiantes que los mandan. Pero de la gente del pueblo, de la que anda en la lucha diaria, brillaban por su ausencia. Y es que el pueblo está agotado, hermano.
¿Dónde y cuándo se armó este bochinche?
Esto fue en Songo La Maya, en Santiago de Cuba, hace poco. El ambiente no era de fiesta, sino de uno de esos actos que se organizan y no se siente el entusiasmo de la gente. Se ven las banderas, se oyen las consignas, pero el alma no está ahí.
Imagínate la escena: por un lado, el discurso político que no cambia; por el otro, la gente resolviendo el día a día. Los apagones te cortan la vida, el transporte es un milagro y conseguir comida es una odisea. ¿Quién va a tener cabeza para ir a gritar consignas?
¿Y esto a quién le cae arriba? ¿Por qué importa?
Pues importa porque demuestra el cansancio de la gente y lo desconectados que pueden estar los que mandan de lo que vive el cubano de a pie. Cuando la prioridad es tener luz para poner un ventilador o conseguir agua, un acto político se ve como algo ajeno, como una vuelta innecesaria.
La gente está enfocada en sobrevivir, en resolver lo básico. La economía por el suelo, los salarios que no valen nada, la inflación que te come vivo... En ese panorama, estas convocatorias masivas, sin el apoyo genuino de la población, se ven como un intento de mostrar una unidad que no se siente en la calle.
¿Qué dicen las partes? El gobierno y la gente
Desde el gobierno, la idea es seguir con la retórica de siempre, culpando a factores externos y llamando a la unidad. Las consignas y los discursos buscan mantener la línea política trazada.
Pero la gente, la que no va a esos actos o va por cumplir, lo que dice es otra cosa. En voz baja, o en las colas, lo que se oye es el cansancio, la frustración, la preocupación por el día a día. "No tenemos ni pa' comer", "otra vez el apagón", "esto no aguanta más"... ese es el verdadero discurso popular.
¿Y ahora qué? ¿Qué se espera en Songo La Maya?
Pues lo que se espera es que las cosas sigan igual, o peor, si no se atienden los problemas de fondo. Los apagones van a seguir, la escasez no se va a resolver con discursos y la gente va a seguir resolviendo como pueda.
Quizás, con el tiempo, estos actos pierdan aún más sentido para la población. Lo que sí está claro es que la brecha entre la política oficial y la realidad de Songo La Maya sigue creciendo, y la gente está enfrascada en su propia lucha por la supervivencia.