¡Falta de comida y pasaje en la Facultad de Medicina de Santiago!

Estudiantes de medicina en Santiago de Cuba enfrentan crisis alimentaria y de transporte por recorte presupuestario y escasez de combustible. Evalúan descentralización.

¡Oye esto pa' que veas!

La Facultad No. 2 de Ciencias Médicas en Santiago de Cuba anda patas arriba. Los muchachos se están quedando sin un coco pa' comer y pa' moverse. El comedor aquello es un desastre, y el pasaje, ¡un dolor de cabeza!

El mismo rector, Elio Cisneros Prego, soltó la sopa el lunes 23 de marzo: están pensando mandar a los estudiantes pa' sus casas, a sus municipios, porque no hay ni pa' darles chivichana.

¿Dónde y cuándo se pone la cosa fea?

Esto está pasando ahora mismo en la Facultad No. 2 de Santiago de Cuba. Los que tienen que quedarse en la beca, porque los hospitales donde hacen sus prácticas están allá mismo, se están comiendo un chícharo con mermelada sin azúcar. ¡Un manjar!

La vaina es que los precios de todo, hasta del arroz y la carne, se fueron pa'l cielo, y el presupuesto de la escuela bajó un 20%. Así que hay que estirar el peso y dar lo que se pueda.

¿Y por qué esto importa, compadre?

Porque estos son los futuros médicos de Cuba, ¡tú sabes! Si no comen bien y no pueden llegar a sus prácticas, ¿cómo van a aprender? Esto afecta directo la salud de los estudiantes y la calidad de la enseñanza.

Además, la cosa se pone peor porque no hay gasolina pa' los carros que traen la comida. Así que los envíos se retrasan o de plano no llegan. ¡Un lío mayor!

¿Qué dicen las partes?

El rector dice que están buscando arroz por todos lados, hasta en La Habana, y que cuesta un ojo de la cara: entre 600 y 800 pesos el kilo. Y hay que sumarle el transporte.

La solución que plantean es mandar a los estudiantes pa' sus casas. Pero ojo, eso significa que ellos y sus familias tendrán que poner el billete pa' la comida y el pasaje. Y los muchachos de sexto año se ganan 852 pesos al mes. ¿De dónde van a sacar pa' pagar entre 500 y 2,000 pesos de pasaje privado?

Por cierto, los estudiantes haitianos que están en la beca parece que viven en otro planeta. Tienen más dinero, tarjetas en MLC, y pueden comprar en las tiendas de divisas. Ellos no dependen tanto del comedor ese.

¿Y ahora qué viene?

Pues se supone que va a llegar arroz, 20 toneladas que ya tenían apalabrado. Y mientras tanto, la Facultad sigue conectada a la luz, menos mal, porque está cerca de un hospital importante. Otras facultades por ahí andan a oscuras.

Pero la cosa sigue en el aire. Habrá que ver si mandan a los muchachos pa' sus casas o si les resuelven algo en el comedor. La verdad, la situación está que arde.

Más noticias