¿Y tú supiste? Cubana se queda sin patria por robarle millones al Medicare

Cubana en Miami pierde su ciudadanía estadounidense por participar en fraude al Medicare. La mujer ocultó delitos antes de naturalizarse, participando en un esquema que robó $6 millones.

¡Oye esto pa' que veas!

Mira, mi gente, ¡esto es un lío gordo! Una cubana que se las daba de ciudadana modelo en Miami, ¡zas!, la dejaron sin patria. ¿Y por qué? Porque le metió mano al bolsillo al gobierno, ¡a lo grande! Se robó más de seis melones verdes del Medicare, ese sistema que se supone que es para ayudar, ¿me entiendes?

La cosa es que la tipa, Mirelys Cabrera Díaz, que llegó de Cuba y hasta se naturalizó en 2017, creyó que se salía con la suya. Pero en este cuento, el que las hace, las paga. Ahora un tribunal federal le dijo adiós a su ciudadanía, ¡la mandaron pa' fuera de ese club!

¿Dónde fue la trampa y cuándo?

La jugada maestra, o más bien, la jugada sucia, ocurrió entre 2011 y 2014. La señora se metió en una conspiración para defraudar el Medicare, específicamente la Parte D, la de las pastillitas. Imagínate, usando una farmacia y pagando a unos vivos para que le trajeran recetas falsas.

Con esos papeles en la mano, le pedían al gobierno billetes por medicamentos que ni aparecieron. ¡Un descaro total! Por esa trampa, al gobierno le salió el chiste carísimo: ¡más de seis millones de dólares que salieron de la caja pública para el bolsillo de ellos!

¿Y a quién le cae esto ahora?

Bueno, a todos nos cae, ¿verdad? Porque ese dinero sale de nuestros impuestos. Pero a ella, directamente, le cayó que no podía ser ciudadana. Para ser ciudadano yankee, uno tiene que tener “buen carácter moral”, y parece que la señora no pasó ese examen, ¡ni de chiste! Cometió un delito grave antes de jurar lealtad, y eso no se perdona.

Además, imagínate el daño. No solo al bolsillo, sino a la imagen de todos los cubanos decentes que vinimos aquí a trabajar honradamente. Este tipo de escándalos salpica a todo el mundo.

¿Qué dicen unos y otros?

El Departamento de Justicia de Estados Unidos fue el que soltó la sopa, confirmando que la justicia actuó. Dijeron que la mujer ocultó su historial delictivo, algo que te descalifica pa' la naturalización. Ella misma admitió que participó en los pagos a los buscadores de recetas falsas.

En 2019, se declaró culpable. La metieron presa 29 meses y le ordenaron devolver la plata robada. El tribunal, al final, fue claro: no cumplía los requisitos, y punto.

¿Y ahora qué?

Pues ahora, la tendencia parece ser esa: el gobierno va a estar más encima de los que obtuvieron la ciudadanía o la residencia con mentiras. Están aumentando los procesos de desnaturalización, para sacar del país a los que se colaron. Esperemos que no se pongan muy duros con el que sí vino a sumar y a trabajar legalmente.

Lo que sí está claro es que el que venga a estafar al sistema, tarde o temprano, se las verá con la justicia. Y aquí, el que se ríe último, se ríe mejor.

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