¿Hasta cuándo el bochinche? ¡Construcción y Energía se llevan el billete en Cuba!

Construcción y energía lideran los ingresos en Cuba, mientras educación y servicios comunales se quedan atrás. La brecha salarial crece a pesar del aumento del sueldo medio.

¡Oye esto pa' que veas!

Parece que en Cuba la cosa sigue caliente, y no solo por el calor. Los números oficiales que soltó la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) dicen que el salario medio allá por 2025 llegó a 6.930 pesos. ¡Pero ojo!, que esto es como decir que todos comen arroz, cuando unos tienen langosta y otros solo la cáscara.

La cosa es que la diferencia entre los que ganan bien y los que no, se está poniendo cada vez más guapa. Unos sectores se llevan la palma, y otros… bueno, se quedan en el banco sin poder jugar.

¿Dónde está el billete y cuándo fue este relajo?

Los datos más frescos que tenemos son de 2025, y nos pintan un cuadro clarito. El rey de la fiesta salarial es, sin duda, la construcción. ¡Imagínate!, ¡15.320 pesos de promedio! Parece que poner ladrillo y cemento está pagando mejor que nunca, sobre todo con tanto proyecto de infraestructura y esa reactivación, aunque sea parcial, de las inversiones del Estado.

Le sigue de cerca la gente de la electricidad, gas y agua, que se embolsan unos 13.073 pesos. En estos tiempos de crisis energética, mantener la luz y el agua es cosa seria, y parece que se está pagando bien.

Después viene un montón de gente: los de servicios empresariales y todo lo relacionado con bienes raíces se llevan unos 9.976 pesos. Luego la minería (8.988), transporte y comunicaciones (8.896), y las industrias manufactureras (7.935). Estos andan por encima del promedio, pegaditos a la producción y a la cosa técnica.

Pero ¡aguanta el caballo! Porque en la otra acera, la cosa es diferente. Los que se encargan de los servicios comunales, de asociaciones y hasta los personales, ¡apenas rascan los 4.409 pesos! El comercio, ese que vemos en la calle, no anda mucho mejor, con 4.728 pesos. Y ni hablar de sitios que históricamente han sido importantes, como la educación (5.600), la cultura y el deporte (5.280), el turismo (5.451) o la industria azucarera (5.703). Todos se quedan por debajo o casi pegados al promedio nacional.

¿Y a quién le cae encima este asunto?

Pues mira, estas cifras han vuelto a poner sobre la mesa la pregunta del millón: ¿cuánto vale realmente el peso cubano en la calle? Porque sí, el gobierno anuncia subidas de sueldo, pero con la inflación comiéndose los ahorros, el dólar dando vueltas por ahí y los estantes medio pelados, el poder de compra real se desinfla como un globo viejo.

La gente, la de a pie, la que trabaja en esos sectores presupuestados como salud o educación, te dice que con lo que gana no le alcanza ni para empezar a cubrir lo básico. Así que la brecha entre lo que dicen los papeles y lo que se vive en el día a día, se está haciendo un barranco.

¿Qué dicen por ahí?

Como en botica, hay de todo. Los del gobierno, a través de la ONEI, sacan los datos y dicen que el salario medio subió. Los trabajadores, los que están en la calle, lo que ven es que la plata no estira y que la vida se pone cada vez más cara. Los del sector de la construcción dirán que se lo merecen por el esfuerzo, y los de educación, probablemente, que cuándo les va a tocar a ellos para poder vivir dignamente.

¿Y ahora qué?

Pues lo que se ve es que la desigualdad salarial sigue su curso. Habrá que ver si se toman medidas para achicar esa diferencia abismal entre los que están arriba y los que están abajo. Por lo pronto, la gente seguirá hablando en la cola del pollo, en la guagua, y desde el balcón, sobre si los sueldos alcanzan o si la cosa está cada vez más difícil. El debate está servido y lo que queda claro es que hay sectores que se benefician mucho más que otros.

Más noticias