¡Oye,Cuba! CUPET promete petróleo con chisme y termina con cuento chino

CUPET promete refinar más crudo nacional para la crisis eléctrica cubana, pero las limitaciones técnicas y la dependencia de importaciones hacen que las promesas suenen a cuento.

¡Oye esto pa' que veas!

Parece que en Cuba, con el apagón que hay, los de CUPET (la Unión Cuba-Petróleo) se inventaron una película. Dicen que van a usar más el petróleo de aquí, el que sacan de la tierra, pa' resolver el problema eléctrico. Pero, ¡ay, mi madre!, que los mismos que lo cuentan te tiran la bomba de que el petróleo de aquí no es tan fácil de usar.

Imagínate, el director adjunto de CUPET, Irenaldo Pérez Cardoso, soltó en la Mesa Redonda que en cuatro meses solo les ha llegado un barco de combustible, cuando lo normal es que lleguen como ocho. Claro, echó la culpa al bloqueo de los yanquis, como siempre.

¿Y dónde se puso la cosa caliente?

Todo este rollo pasó en Cuba, en La Habana, más o menos por mayo de 2026, que es cuando soltaron este cuento. El asunto es que el petróleo que sacan de Varadero, que es la mayor parte, es pesado, espeso, y si no lo mezclan con nafta de petróleo importado, no se puede ni mover ni refinar bien.

Además, el condenado petróleo de allá tiene mucho azufre, cosa que complica las cosas porque necesita tecnología especial que no siempre tienen a mano o les dejan comprar.

¿Y a quién le cae esto encima?

Pues a todos los cubanos, ¡claro! Con estos apagones que duran hasta 20 horas en algunas provincias, la gente está que no aguanta más. Se le cae encima el servicio eléctrico, el agua, todo se pone de cabeza. Por eso es que la gente sale a cacerolear y a gritar en la calle, porque la vida se pone cada vez más dura.

¿Qué dice la gente y qué dicen ellos?

Los de CUPET y los científicos de CEINPET insisten en que están buscando soluciones con tecnologías propias, como la termoconversión o la pirólisis de gomas, y hasta hablan de hidrógeno y biodigestores. Quieren que suene a que se están buscando la vida solos.

Pero, por otro lado, los mismos funcionarios admiten que importar combustible es un lío, y traer tecnología de punta, mucho más. La verdad es que dependen de cosas de afuera, y con las sanciones de Estados Unidos, todo se complica más.

¿Y ahora qué? ¿Se acabó el cuento o sigue?

Pues lo que viene es más de lo mismo, por ahora. Mientras siguen con sus proyectos de ciencia y sus promesas de refinar el petróleo de la isla, los apagones siguen fuertes y la gente sigue pasando trabajo. El gobierno culpa a las sanciones, pero la realidad es que el sistema eléctrico cubano está en terapia intensiva y las soluciones a corto plazo no se ven por ningún lado. Hay que seguir de cerca a ver si esta vez sí cumplen o si se queda en otro relato de bochinche.

Más noticias