¿Qué pasó, mi gente? ¡Se queman carros y nadie mueve un dedo!

Varios carros se incendian en Cuba, pero la gente prefiere grabar en vez de ayudar, desatando críticas por indiferencia y falta de empatía.

¡Qué bochinche, señores!

Oye esto pa' que veas, se formó un lío tremendo con un incendio de carros por allá en Cuba. Varios vehículos se prendieron en candela, pero lo que más revuelo ha causado no es el fuego, sino la gente. ¡Imagínate tú, en vez de correr a apagar o a llamar a los bomberos, un gentío sacó el teléfono y se puso a filmar como si vieran un show!

Y no es cuento, uno se oye en el video diciendo clarito: “yo tranquilo, yo no tengo carro”. ¡Qué vaina! Esa frase solita dice mucho de la falta de alma que se ve a veces cuando las cosas se ponen calientes.

¿Dónde fue la cosa y cuándo se armó el chisme?

Mira, la verdad es que todavía no se sabe bien dónde fue que pasó el incidente, ni cuándo exactamente. Lo que sí se ve en las imágenes que andan rodando por ahí es un montón de carros envueltos en llamas. Se escuchan comentarios, gritos, y esa vibra de que algo grave está pasando, pero la calma de algunos, más pendientes de grabar que de ayudar, es lo que tiene a la gente comentando.

La gente que estaba ahí, en vez de actuar, se quedó como si estuvieran en el cine, grabando y comentando como si fuera un relajo. Un calor de esos que queman, el humo subiendo, y ellos con el móvil en la mano.

Y a quién le cae esto arriba, ¿por qué nos importa?

Bueno, esto importa porque nos dice mucho de cómo andamos de empatía. Da pena ver que ante una emergencia, donde se pierde la propiedad ajena y hasta puede haber peligro, la reacción sea más la de un espectador que la de un cubano que ayuda a su gente. Se está perdiendo el sentido de comunidad, de echar pa'lante juntos.

Esto no es solo un incendio, es un reflejo de que a veces nos importa más aparentar que estamos enterados, que estar realmente presentes para ayudar al que lo necesita. Es una llamada de atención seria sobre la indiferencia.

¿Qué dice el que tiene carro y el que no?

Por un lado, los que tienen carro se sentirán preocupados, pensando en lo que les podría pasar a ellos. Se preguntan, ¿y si me pasa a mí, quién me ayuda? Los que no tienen carro, o los que simplemente miraban, parecían ver un espectáculo. Unos dicen que cada uno cuida lo suyo, otros que eso no se hace, que hay que ser solidario.

En las redes, la gente está que trinaba, criticando esa actitud de grabar y no hacer nada. Lo ven como una falta de respeto y de humanidad ante el problema de otro.

¿Y ahora qué? ¿Qué se espera?

Lo que se espera es que las autoridades den la cara y digan qué pasó de verdad. ¿Cómo empezó el fuego? ¿Hubo heridos? ¿Se intervino a tiempo? Mientras tanto, queda la duda y la preocupación de cómo reaccionaríamos todos ante una situación así. Hay que estar pendientes a ver si salen más detalles y, sobre todo, a ver si esto sirve de lección para que la próxima vez, la gente se ponga las pilas y ayude en vez de solo mirar.

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