¡Oye, esto! En Santa Clara le cantan claro a Díaz-Canel: "Queremos corriente"
Un cartel en Santa Clara reclama a Díaz-Canel por la falta de corriente y comida, reflejando el malestar ciudadano ante los apagones.
Qué pasó
¡Tremendo bochinche se armó en Santa Clara, mi gente! Aparentemente, unos vecinos del barrio La Vigía, en la zona de Pescavilla, amanecieron y se encontraron con un cartelito pegado, y no era para invitar a una fiesta precisamente.
El mensaje, que se pasea por las redes, era directo y sin rodeos, dirigido ni más ni menos que al mismísimo presidente cubano, Miguel Díaz-Canel. Imagínate el cuadro, un reclamo en plena calle que dice: “Díaz-Canel, queremos comida, queremos corriente”. ¡Agarra eso!
Dónde y cuándo
Esto se pone bueno en Santa Clara, allá en Villa Clara, un lugar que seguro estaba ardiendo no solo por el calor, sino por la falta de electricidad. Sucedió hace poco, y la noticia se regó como pólvora gracias a un perfil de por ahí que se hace llamar Nio Reportando un Crimen, que soltó la sopa con fotos y todo.
El cartel, un grito callejero, apareció en La Vigía, un barrio que seguro estaba sufriendo los embates de los apagones prolongados. El ambiente, ni te cuento, seguro estaba tenso, con la gente guayando en medio del calor y la oscuridad.
Por qué importa
Y esto importa porque no es cualquier cosa, caballero. Es la prueba de que la paciencia del pueblo se está agotando, y la falta de corriente y comida es un dolor de cabeza para cualquiera. Cuando la gente se cansa de esperar, empieza a buscar la manera de que su descontento se oiga.
Los apagones se han vuelto el pan de cada día para muchos cubanos, y esto afecta todo: la comida que se daña, la comida que no se puede cocinar, el calor insoportable y hasta las ganas de dormir. Es una cadena de problemas que tiene a todos al borde.
Qué dicen las partes
Bueno, hasta ahora, lo que se sabe es lo que se ve en ese cartelito y lo que se comenta en redes. Por un lado, están los vecinos, que supuestamente son los autores del mensaje, expresando su frustración por la falta de servicios básicos.
Del otro lado, ni el gobierno ni nadie ha salido a decir esta boca es mía. Ni que sí, ni que no, ni que van a investigar quién fue. Es el silencio oficial ante un reclamo que retumba fuerte en las calles.
Qué viene ahora
Pues mira, lo que viene ahora es seguir de cerca la cosa. Ese cartel es como una chispa en un polvorín. Veremos si las autoridades hacen algo al respecto, si atienden el reclamo o si simplemente esperan que el viento se lleve el mensaje.
Lo cierto es que la situación energética sigue tensa, y la gente está buscando respuestas. Habrá que estar pendientes a ver si la luz vuelve a brillar en las casas y en la vida de la gente, y si la comida aparece en las mesas. ¡El tiempo dirá!