¿Bochinche o Peligro? Cienfuegos Alerta por Fines de Semana con Alcohol, Pastillas y Puñetazos

Jóvenes en Cienfuegos mezclan alcohol y psicofármacos los fines de semana, generando violencia y alarma social ante la falta de espacios recreativos.

¡Oye esto pa' que veas lo que está pasando!

En La Sierrita, esa comunidad de Cumanayagua con más de 4.400 almas, los fines de semana se han convertido en un verdadero problema. Resulta que los muchachos, los chamas, andan mezclando alcohol con pastillas, de esas que te ponen o te quitan el sueño, y eso está provocando unos bochinches y unas peleas que tienen a todo el mundo con el alma en un hilo. Lo peor es que esto ya no es solo un relajo, es algo que los médicos dicen que es una cuestión de salud pública, ¡imagínate!

Esto se pone feo de verdad cuando el trago se junta con los psicofármacos. Esa mezcla, según cuentan, altera la cabeza, te quita el juicio y saca lo peor de la gente, volviéndolos más agresivos. El periódico de allá, el 5 de Septiembre, lo describió clarito: los viernes, sábados y domingos son escenarios donde el ron, las pastillas y los puñetazos se dan la mano.

¿Y por qué está pasando todo esto?

Bueno, la cosa es que en La Sierrita, que está ahí pegada a la montaña esa de Guamuhaya, no hay ni un cine, ni un centro cultural, ni siquiera un transporte que funcione bien. Así que, ¿dónde se junta la gente? En la placita del pueblo, claro. Ahí ponen música a todo volumen, se bebe y se arma el jolgorio, pero al final, las cosas terminan mal.

La Doctora Yaismadelys Carrazana Chaviano, que sabe de estas cosas médicas en la zona, lo dijo bien claro: el alcoholismo es un problema de salud que le cae encima a toda la comunidad. Aunque los que más líos arman son los muchachos jóvenes, las muchachas tampoco se quedan atrás. Y pa' ponerle la tapa al pomo, todavía hay gente que piensa que tomarse un trago es cosa de hombres, de que ya uno es mayor. Esa mentalidad hace que a los que beben mucho les cueste trabajo admitir que necesitan ayuda.

La voz oficial y la del pueblo

Los médicos y trabajadores sociales están ahí, dando consultas, intentando prevenir, pero no te voy a negar, convencer a la gente para que se trate es una batalla dura. Unos dicen que sí, que hay que buscar ayuda, otros lo ven como algo normal. Se habla mucho, se discute, pero la solución no aparece así nomás.

¿Y esto es solo de La Sierrita?

Qué va, mi hermano. Esto que pasa en Cienfuegos es un reflejo de lo que se ve en toda Cuba. Una encuesta de esas nacionales salió diciendo que casi todos los cubanos, un 73%, se han bebido algo en el último mes. Y lo más alarmante es que la mayoría, un 68%, empezó a darle al trago cuando todavía estaban en la adolescencia, ¡entre los 10 y 19 años! Además, ahora se habla mucho de que andan circulando unas drogas nuevas, sintéticas, que son otro peligro más para estos muchachos que la están pasando mal por la crisis, porque no tienen dónde ir ni qué hacer, y los servicios públicos tampoco es que estén pa' tirar cohetes.

¿Qué se espera para el futuro?

La verdad es que el panorama no es muy alentador. Con la falta de opciones, la presión económica y esta mezcla peligrosa de alcohol y pastillas, es difícil predecir qué va a pasar. Lo que sí está claro es que hay que seguir de cerca esta situación, porque los fines de semana en La Sierrita se han convertido en un campo de batalla, y nadie quiere que esto vaya a más. Habrá que ver si las autoridades y la comunidad logran encontrar una salida a este entuerto, porque la cosa se está poniendo color de hormiga.