¡Bochinche en la carretera de la CUJAE! Turista solidaria roba’a a la salida del aeropuerto de La Habana

Voluntaria belga roba’a a la salida del aeropuerto de La Habana tras entregar donación a hospital infantil. Denuncian falta de seguridad.

¡Qué cosa más caliente acaba de pasar!

Oye esto pa’ que veas la que se formó. Una visitante belga, con el corazón en la mano y llena de buena voluntad, llegó a La Habana pa’ traerle un cargamento de ayuda a los niños de un hospital. ¡Tremenda solidaridad! Pero ¡zas! Apenas se monta en el carro pa’ salir del aeropuerto, ¡le dan el palo!

Unos malandrines aprovecharon la noche y la carretera pa’ quitarle su mochila personal. Imagínate el susto y la decepción después de venir con tanta buena intención. ¡Vaya recibimiento pa’ la gente buena!

El escenario del bochinche

La cosa pasó el jueves 15 de octubre, al caer la noche, más o menos pa’ las 9 y pico. El viaje era tranquilo, saliendo de la Terminal 3 del aeropuerto. Iban Oliver De Armas, la visitante belga y el chofer. Cuando pasaban por la carretera de la CUJAE, cerca de donde está la vía del tren y la salida pa’ Boyeros, se toparon con un hueco en la carretera.

El chofer tuvo que frenar un poco, y ¡pum! Escucharon un golpe fuerte atrás del carro. ¡Ladrones al acecho! Salieron a ver qué pasaba, pero en esa oscuridad y con tanta mata alta, era imposible ver quiénes eran los que hacían la fechoría.

¿Por qué esto pica y se extiende?

Esto no es solo un robo cualquiera, es un golpe a la solidaridad. La gente viene a ayudar, a dejar un granito de arena pa’ los chamaquitos que lo necesitan, y se encuentran con esto. Te hace pensar, ¿en qué estamos cayendo? La falta de luz y de presencia policial en esa zona, que encima es de entrada y salida de viajeros, deja mucho que desear.

Es una mala imagen pa’l país y, sobre todo, una falta de respeto pa’ la gente que viene con el corazón abierto. ¡Así no se recibe a nadie que viene a aportar!

¿Qué dicen unos y qué dicen otros?

Oliver De Armas, el que estaba allí, contó todo el cuento en Facebook pa’ que la gente se entere y pa’ ver si así se ponen las pilas. La víctima, la belga, seguro que está asustada y molesta. El chofer intentó hacer algo, pero los choros son astutos.

Además, otros viajeros han contado por ahí que esa carretera es zona de peligro. Que a veces los ladrones aprovechan cualquier frenazo pa’ robar lo que pueden y escabullirse entre la maleza. Así que parece que no es un caso aislado, sino un problema que hay que resolver.

¿Y ahora qué? ¿Pa’ dónde vamos?

Pues lo que queda claro es que hay que prender las alarmas. Tienen que poner más luz en esa carretera, más vigilancia, más presencia de la policía. Que no se repitan estas cosas.

La gente que viaja, sobre todo los que vienen a aportar algo bueno, merecen sentirse seguros desde que pisan la isla. Hay que darle una vuelta a este asunto pa’ que la solidaridad no termine empañada por la delincuencia.