¿Te imaginas? ¡28 Quintales de Café en un Carro Alquilado! ¡Casi 2 Millones de Pesos en la Bolsa!
Un auto alquilado con 28 quintales de café fue interceptado en Baracoa. La carga, valorada en casi dos millones de pesos, es investigada por especulación.
¡Oye esto pa' que veas!
Imagínate tú, un carro alquilado, de esos que se cogen para pasear, ¡y viene cargado hasta el techo de café! Pues sí, la Policía de Tránsito se topó con este invento en Baracoa, Guantánamo. El vehículo llevaba nada más y nada menos que 28 quintales de café limpio, y dicen los que saben que eso, en la calle, vale casi dos millones de pesos cubanos. ¡Tremenda bomba!
La historia salió a la luz por un perfil oficialista que anda cerca de la policía por allá. ¡El chofer, un vecino de Marianao en La Habana, supuestamente lo traía pa' la capital! Ahora, las autoridades están con lupa, investigando de dónde salió tanto café y cómo fue que se compró ese juguetico.
¿Dónde y cuándo fue el toponazo?
El suceso ocurrió en Baracoa, Guantánamo, ese pedacito de Cuba con su calor y su gente. El carro, un auto de renta, estaba en movimiento cuando lo pararon. La carga, 28 quintales, que son como 2,800 libras, iba en camino, presumiblemente, a la capital. Piensa en el calor de allá, el polvo, el apuro… seguro que el ambiente estaba tenso.
La gente se pregunta cómo es posible que en un lugar donde la economía aprieta tanto, donde el salario no da pa' mucho y escasean hasta las cosas básicas, aparezcan de repente cargas millonarias de café. ¡Un contraste que duele, de verdad!
¿Y a quién le cae esto encima?
Pues mira, a este señor de Marianao le puede caer el peso de la ley. Lo están investigando por un presunto delito de especulación y acaparamiento. Es decir, por tener algo pa' venderlo más caro y lucrarse de la necesidad ajena. ¡La cosa se pone seria!
Todavía no se sabe todo, ni si ya hay una sentencia, pero las pesquisas van a fondo. Quieren saber si el café se compró ahí mismo en Baracoa, si se saltaron las reglas de contratación, si los productores tuvieron que ver, o si se rompieron los compromisos que tenían con el Estado.
¿Qué dicen unos y qué dicen otros?
Por ahora, lo que se sabe es que no está claro si el café era legal, si iba para el Estado, o si era un negocio por la libre. Lo que sí se supo es que el carro era alquilado a Transtur, una empresa estatal. Si se confirma que lo usaron pa' cosas raras, Transtur también podría meterse en líos, con multas y todo.
Las autoridades están sacando cuentas, porque al final, el que alquila un carro tiene su responsabilidad. Si el vehículo se usa para algo prohibido, el contrato puede traer consecuencias amargas para ambas partes, o al menos, para el que se prestó a la travesura.
¿Y ahora qué? ¿Pa' dónde va la cosa?
Pues las investigaciones siguen su curso. Las autoridades quieren que todo quede claro: de dónde salió el café, quién lo compró, quién lo vendió y quién se benefició. Quieren saber si hubo trampas en los contratos, si se irrespetaron las entregas de los productores, o si simplemente, alguien se quiso hacer el vivo con un producto tan codiciado.
Lo que está claro es que se trata de una cantidad fuerte de café, y en una provincia donde ese grano vale su peso en oro. Habrá que seguir de cerca este caso, a ver en qué termina la historia de este carro rentado y su millonaria carga. ¡Esto está que arde!